No hay nada que no puedan conseguir un grupo de aficionados entusiasmados con la tecnología... o cabreados con el mundo.
Actualmente proliferan los radares en nuestras carreteras, muchos de ellos (demasiados) con evidente afán recaudatorio ya que muchas veces están situados en puntos poco conflictivos mientras auténticos puntos negros están sin radarizar
Ante esta situación grupos de aficionados y algunas empresas han comenzado a recopilar la situación de estos aparatejos (fijos y ubicaciones habituales de los móviles) y a facilitar archivos, de forma gratuita o a cambio de dinero, que se pueden instalar en los programas que hacen uso de GPS para facilitar la navegación por la red viaria.
El TomTom es posiblemente el más famoso de estos programas de navegación, y para él existen páginas donde te ofrecen ficheros con la ubicación de los radares, y también con iconos y voces personalizadas para avisar de su presencia a los conductores.
La forma de instalarlo es sencillo, podéis ir a la web de Kachoperro o a la de Universalpoi y descargaros los archivos con la actualización de radares, los iconos y las voces.
A partir de aquí es sencillo: se accede a la carpeta raíz del TomTom, un nombre larguísimo con las palabras separadas por guiones y que describe los mapas que tienes. Por ejemplo, para la versión que tiene las Canarias el nombre es algo así como "ES_and_PT_plus_major_roads_of_WE".
Ahora lo que hay que hacer es soltar en esta carpeta el contenido de los ficheros comprimidos que nos bajamos antes. Si alguno de los iconos está sustituído por un cuadro de color rojo es que nos falta esa imagen: comprueba si el nombre coincide con el de las voces (discrepancias en mayúsculas minúsculas, etc.)
Por ejemplo, si tú tienes un archivo ES_R_Camu_30.bmp (icono) va a haber uno ES_R_Camu_30.ov2 (fichero con la localización de radares camuflados) y otro ES_R_Camu_30.ogg (voz de aviso). Si te falta el archivo de voz no oirás la voz de aviso, si te falta el de la localización no te los mostrará, y si te falta el del icono te aparece un cuadro en rojo en la localización de los radares a los que corresponde ese aviso.
Las actualizaciones se hacen prácticamente cada semana en base a la aportación de los usuarios de la página UniversalPOI, y además de la lista de radares hay otros hilos en su foro con puntos de otro tipo (Polígonos industriales, gasolineras, etc) que completan a los que vienen en la base de datos del programa (bastante escasita en muchos puntos)
Eso sí, hay que tener en cuenta que cuantos más puntos de interés metamos peor va a ser el rendimiento del TomTom, así que hay que tener un poco de mesura. Por de pronto y cuando sepa algo más ya me prepararé algún archivo "capado" para mi comunidad a partir de estos datos (y es que saber donde queda un radar en Orihuela no me interesa demasiado)
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1.4.08
10.1.08
Conducir por Portugal
Cuando uno se enfrenta a un viaje en Portugal su principal temor no es la lengua o la cultura: es el tráfico viario portugués.
Portugal es algo así como para conductores expertos. Necesitas ojos en el cogote, reflejos a toda prueba y una calma superlativa. Porque si no acabarás al borde de la histeria.
En primer lugar hablemos del manido tema de los conductores portugueses. No sé que enseñan en las autoescuelas lusas, pero hay un número de suicidas con carné realmente elevado: si hay dos metros de margen para incorporarse lo harán, sin importarles que el coche que venía por la vía tenga que picar frenos, acordarse de todos sus antepasados remontándose hasta los hombres de Cromagnon y tomarse tres tilas a la primera oportunidad.
Y qué decir de esos adelantamientos que le helarían la sangre a Jack Bauer. Alguno de los que me hicieron estos últimos días ha sido tan heavy que hasta los otros portugueses les dieron luces...
La otra cosa que hay que saber es que las carreteras lusas no son como las españolas. Parece que todos los portugueses tienen como ilusión tener una casa al lado de la carretera. Si no me creéis podéis echar un ojo al mapa entre Caminha y Esposende (podéis seguir la N-13 después de Esposende si os apetece: va a ser lo mismo). Así que una nacional típica, no siendo algunas como el tramo que va de São Gregorio a Valença, bordeando el Miño, va a ser una sucesión de poblado con limitaciones de 50 a 70 km/h, que con el volumen de tráfico puede convertirse en una experiencia desesperante.
Aunque normalmente considero que las autopistas de peaje rayan la inmoralidad, si tu quieres ir de Guimarães hasta la frontera española no te recomiendo que sigas la N-101 que va hasta allí, sino que cojas la autopista A-3 (peajes de 0,75€ hasta Braga y 5,75€ de ahí a la frontera).
Último punto a tener en cuenta: el precio de los combustibles en Portugal es acojonantemente alto. En el momento de escribir esto la Súper 98 está en España a 1,24€/litro y en Portugal llega a 1,55€/litro, y el Diesel A está a 1,083 mientras que en Portugal llega a los 1,21€/litro.
Así que como siempre paciencia, sentido común y ojos en la nuca.
Portugal es algo así como para conductores expertos. Necesitas ojos en el cogote, reflejos a toda prueba y una calma superlativa. Porque si no acabarás al borde de la histeria.
En primer lugar hablemos del manido tema de los conductores portugueses. No sé que enseñan en las autoescuelas lusas, pero hay un número de suicidas con carné realmente elevado: si hay dos metros de margen para incorporarse lo harán, sin importarles que el coche que venía por la vía tenga que picar frenos, acordarse de todos sus antepasados remontándose hasta los hombres de Cromagnon y tomarse tres tilas a la primera oportunidad.
Y qué decir de esos adelantamientos que le helarían la sangre a Jack Bauer. Alguno de los que me hicieron estos últimos días ha sido tan heavy que hasta los otros portugueses les dieron luces...
La otra cosa que hay que saber es que las carreteras lusas no son como las españolas. Parece que todos los portugueses tienen como ilusión tener una casa al lado de la carretera. Si no me creéis podéis echar un ojo al mapa entre Caminha y Esposende (podéis seguir la N-13 después de Esposende si os apetece: va a ser lo mismo). Así que una nacional típica, no siendo algunas como el tramo que va de São Gregorio a Valença, bordeando el Miño, va a ser una sucesión de poblado con limitaciones de 50 a 70 km/h, que con el volumen de tráfico puede convertirse en una experiencia desesperante.
Aunque normalmente considero que las autopistas de peaje rayan la inmoralidad, si tu quieres ir de Guimarães hasta la frontera española no te recomiendo que sigas la N-101 que va hasta allí, sino que cojas la autopista A-3 (peajes de 0,75€ hasta Braga y 5,75€ de ahí a la frontera).
Último punto a tener en cuenta: el precio de los combustibles en Portugal es acojonantemente alto. En el momento de escribir esto la Súper 98 está en España a 1,24€/litro y en Portugal llega a 1,55€/litro, y el Diesel A está a 1,083 mientras que en Portugal llega a los 1,21€/litro.
Así que como siempre paciencia, sentido común y ojos en la nuca.
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