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2.4.15

Los 14 municipios más bonitos de Portugal (I)

Portugal es un país desconocido para la inmensa mayoría de los españoles, lo que resulta sorprendente en dos países vecinos que han tenido una historia en común tan estrecha.

Por suerte para mi, he recorrido el país bastante y eso me permite conocer un poco, no tanto como quisiera, a nuestros vecinos.

Basándome en esa experiencia, he aquí la lista con los municipios que más me han gustado, a falta de visitar las Azores.

Sé que muchos que podrían estar en esta lista se quedan fuera, pero también creo que nadie me puede discutir que estos hayan sido elegidos.

14 - Bragança

Castelo de Bragança (Portugal)

Lugar de origen de la última casa reinante en Brasil y Portugal, Bragança es la capital del noreste del país vecino.

La capital municipal tiene pequeñas maravillas arqutectónicas como su castillo o su Domus Municipalis, ambos enclavados en una ciudad vieja rodeada de murallas, mientras que en sus alrededores hay pueblos tan encantadores como Gimonde y el Parque Natural del Montesinho, del que dicen que es la zona más salvaje del Portugal continental.


13 - Freixo de Espada à Cinta

A Torre do Freixo (Freixo de Espada à Cinta, Portugal)


Una de las varias localidades fronterizas de la lista, en este caso con la comarca de las Arribes del Duero, en la provincia española de Salamanca, es la de Freixo de Espada à Cinta. Tiene rincones muy hermosos y apacibles a orillas del Douro, como llaman aquí al río, y pueblos con vistas privilegiadas como Mazouco.

El casco urbano tiene una arquitectura tradicional muy bien conservada, aunque es una pena que se haya perdido su castillo, del que tan sólo se conserva una torre.

12 - Barcelos

O Galo de Barcelos

A un paso de Braga y a orillas del Cávado se encuentra Barcelos, cuyo famoso gallo es el símbolo más reconocible de Portugal, más que cualquier monumento o accidente geográfico.

Hoy en día es una localidad coqueta y que ha sabido conjugar su legado medieval, su arquitectura decimonónica con tendencias más actuales. Aunque parece pequeña, su municipio tiene más de 100 mil habitantes y se trata del municipio portugués con mas freguesías (parroquias), con nada menos que 61.

11 - Castelo de Vide

 Castelo de Vide (Alentejo, Portugal)

A Castelo de Vide la llaman la Sintra del Alentejo, frase atribuída a Pedro V, y a mi me recordó más a un pueblo blanco de los que se pueden ver en Andalucía que a la auténtica Sintra. El pueblo está enclavado en un alto con el castillo que le da nombre destacando sobre el entorno y a un paso de Marvão, otro pueblo que bien podría estar en esta lista.

Por sus calles es fácil ver jardineras y está enclavado en una región de clima moderado que parece más limitar con Galicia que con Extremadura debido a su vegetación y a su verdor.


10 -  Braga

Mosteiro de Tibães (Braga, Portugal)


En España tenemos Mérida y en Portugal tienen Braga como ciudad con un riquísimo legado romano del que disfrutar. Termas, templos, anfiteatros, una maravilla. La moderna Braga se asienta sobre la antigua Bracara Augusta, que era la capital de la provincia romana de Gallaecia, con todo lo que eso significa.

Además hay más atractivos en este municipio en cuanto a la arquitectura y la religión como los santuarios de Sameiro y Bom Jesús do Monte, de gran devoción en Portugal y el Mosteiro de Tibães, cuya influencia fue enorme durante buena parte de la historia del país.

9 - Terras de Bouro

Barragem de Vilarinho das Furnas (Terras de Bouro, Portugal)

Terras de Bouro está enclavado en pleno Parque Nacional A Peneda-Gerês, se trata de un municipio con una amplia variedad de atractivos: turismo de aventura, con alquiler de quads, caballos o canoas; turismo gastronómico, con la riquísima cocina tradicional de la zona; religioso, con el santuario de São Bento da Porta Aberta; de deportes acuáticos, con su puerto deportivo; senderismo y actividades de montaña por sus muchísimas rutas abiertas e increíbles paisajes y rincones como las Cascatas do Río Arado; termal con sus varios balnearios en Vila do Gerês... un lujo para el país a un paso de Galicia, con quien limita.

También merece la pena visitar el vecino municipio de Montalegre con su castillo y el monasterio abandonado de Pitões das Júnias.

8 - Aljezur

Praia da Arrifana (Aljezur, Portugal)

El primer municipio del Algarve, si uno viene de Lisboa, es el de Aljezur. El pueblo no es gran cosa y su castillo es un pelín decepcionante pero su litoral es difícilmente superable.

Lugares como Arrifana y sus increíbles puestas de sol, su playa y sus acantilados; Carrapateira y su playa de surferos o las formaciones geológicas de Baia dos Tiros merecen una visita.

Su problema es que está rodeada de vecinos que tienen lugares de gran belleza como Monchique y sus Caldas, Odemira y su costa, Vila do Bispo y sus playas o Lagos, que aunque bastante machacada por el turismo conserva lugares tan excepcionales como la Ponta da Piedade.

Hacedme caso y no dejéis que estos sitios le hagan sombra: Aljezur es un municipio que merece cada segundo que podáis dedicarle.


Y hasta aquí esta primera entrega. El próximo día repasamos mis siete preferidos, aunque podéis estar seguros de que estos siete son geniales y para ordenarlos de mayor o menor casi recurro a echarlo a suertes porque está muy difícil elegir entre varios de ellos.

La segunda parte, con los siete que más me han gustado, está aquí, en este enlace

21.4.09

Lugares a Descubrir: Portugal de Norte a Sur (IV)


Praia de Bordeira


, Aljezur (Algarve, Portugal)
Pequeño puerto en Carrapateira


, Aljezur (Algarve, Portugal)
Praia do Amado


 (Vila do Bispo, Portugal)
Praia da Murraçao


, Vila do Bispo (Algarve, Portugal)
Praia de Cordoama


, Vila do Bispo (Algarve, Portugal)
Praia do Castelejo


, Vila do Bispo (Algarve, Portugal)
Faro de São Vicente


, Vila do Bispo (Algarve, Portugal)
Beliche


, Vila do Bispo (Algarve, Portugal)
Praia do Zavial


 (Vila do Bispo - Algarve, Portugal)
Salema, Budens

Tras un parón mucho más largo de lo que pensaba, vamos a seguir con la ruta de Portugal. En el episodio anterior recorríamos la costa alentejana desde Sines hasta Arrifana, y hoy vamos a partir de aquí para recorrer lo que nos queda del Parque Natural del Sudoeste Alentejano y la Costa Vicentina... lo que vendría siendo lo más interesante del Algarve Occidental.

Una cosa sobre el mapa: el de hoy no es más que una aproximación, ya que muchas de las pistas que hay que coger para las playas no aparecen en Google Maps (sí en las ortofotos), así que mi recomendación es imprimir o guardar en un ordenador una captura de pantalla que abarque toda la zona y marcar sobre ella los itinerarios.

Otro detalle más: vamos a ir mucho por pistas de tierra en un estado tan jodido que a veces puede compensar más hacer un rodeo e ir por una carretera de asfalto, aunque haya que duplicar distancias... e independientemente de todo eso, el coche nos va a quedar hecho un asco con tanto polvo.

La primera parada del día va a ser la larguísima playa de Vale de Figueiras, de gran fama entre los surfistas que van a Portugal. Para llegar a ella habremos de coger una pista que nos va a indicar cómo va a ser el resto del día: larga, polvorienta, llena de pedruscos que pondrán a prueba las suspensiones (así que conducid despacito y con paciencia) y con el ambiente impregnado por el omnipresente olor de las jaras.

De aquí nos iremos hacia por la EN-268 Carrapateira, que nos recibe con una carretera sinuosa entre árboles y que nos descubre la hermosa playa de Bordeira, donde desemboca un pequeño regato (me niego a llamarlo río), y a partir de aquí comienza una zona de dunas y de acantilados con unas formas esculpidas por la erosión que se antojan caprichosas.

La costa de Carrapateira es árida y desagradable a la vida, pero los colores y las formas son un espectáculo digno de ver. Es sintomático un pequeño puerto de pescadores que no es más que unas cuantas cabañas de madera resistiendo sobre el acantilado como buenamente pueden: la costa es tan áspera que ni refugio da a quienes viven del mar.

La Praia do Amado es nuestra siguiente parada. Carrapateira es un pueblo literalmente tomado por los surfistas, y esta playa, junto con Bordeira, es el lugar donde se van a concentrar. Creo que nunca vi tanto surfista junto como aquí. Creo que si alguien tirase una piedra le daría a dos o tres antes de hundirse definitivamente.

Regresamos a la carretera a través de una pequeña carretera rodeada de áloe vera y nos ponemos en rumbo hacia Murração, que está a tomar por culo de todo y aún así tiene hasta chiringuito.

Podemos volver sobre nuestros pasos hacia la carretera, o seguir por una pista de tierra hacia Cordoama y Castelejo, dos playas inmensas separadas por un promontorio (que no las separa en marea baja) desde el que se tiene una panorámica privilegiada de estos dos arenales.

Se supone que el norte de Cordoama es nudista, pero los dos policías portugueses a los que pregunté (no es legal más que en zonas autorizadas) no sabían nada del tema pero me aseguraron que salvo que alguien denunciase nadie iba a molestar. Lo mejor es buscarse un rincón más o menos tranquilo y no debería haber problemas.

Desde aquí ya arrancamos hacia Cabo São Vicente pero antes, si miráis el mapa, podemos acercarnos a una playa que hay cerca de Vila do Bispo (pueblo bastante anodino y pequeño, por cierto, aunque la capital del municipio que ocupa casi toda la ruta de hoy). En este punto podéis ver las limitaciones de Google Maps. De lo que recuerdo mientras buscaba (sin suerte) esa playa es que había varias trampas de arena. Ignoro todo de ella: si es nudista, como se llama o si tiene alguna clase de servicios.

Cabo São Vicente es el fin de la costa portuguesa que va de Norte a Sur y el comienzo de una la que va de oeste a este... por decirlo de alguna manera, es el límite entre la fachada atlántica y el suelo de Portugal.

Los acantilados aquí son pavorosos, como cortados a pico: estas en tierra firme y en dos metros una caída de 60 metros al mar, como bien supo el pobre de Sven Greeff en sus últimos y trágicos momentos de vida.

Yendo hacia el este nos encontramos con algunos lugares interesantes, como la playa de Beliche (otra presunta playa nudista), los restos de la escuela donde se formaban marinos de la talla de Vasco da Gama bajo el patrocinio de Henrique el Navegante o la muy turística villa de Sagres, preludio de lo que será buena parte del Algarve, salvajemente ocupada por el turismo de sol y playa (y mínimo respeto por el entorno natural). En Sagres podemos ver el fuerte (no particularmente interesante) y su puerto, el primero digno de ese nombre desde Sines.

Los que gusten del nudismo pueden acercarse a la playa de Zavial, muy ventosa siempre (o eso intuyo a juzgar por la cantidad de muros de pedruscos levantados por los bañistas para protegerse de la arena), pero de una rara belleza.

De aquí podemos ir hasta la playa de Figueira, que dicen que es nudista (pero llegué demasiado tarde para averiguarlo) y que tiene los restos muy derruidos de un antiguo fuerte que protegía a Sagres. El tiempo no ha sido clemente con las fortificaciones defensivas, tal vez canibalizadas por los lugareños para construir muros con sus piedras.

La última parada del día será Salema, que es un pueblo de pescadores que se está convirtiendo a marchas forzadas en un nuevo horror turístico con la construcción masiva de chalés y adosados. Si uno se acerca a los acantilados de la parte occidental aún tiene una vista interesante de la zona... y más vale sacar fotos porque tal vez no haya oportunidad de volver a verlo en ese estado.

Para alojarse recomendaría el cámping Quinta dos Carriços, enorme (y con ello quiero decir que es enorme, con áreas que ni siquiera han sido parceladas porque... siempre sobran plazas) y con unas instalaciones en muy buenas condiciones, abundancia de puntos de luz y de agua.

El Mapa
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28.2.09

Lugares a Descubrir: Portugal de Norte a Sur (III)

Cerca Nova, Porto Covo
As Furnas y R. Mira desde VN Milfontes
Cabo Sardão
Entrada da Barca
Zambujeira do Mar desde el Norte
Alteirinhos, Zambujeira do Mar (Odemira, Portugal)
Alteirinhos (Norte)

Alteirinhos, Zambujeira do Mar (Odemira, Portugal)
Alteirinhos (Sur)

Praia de Odeceixe (Aljezur, Portugal)
Praia de Odeceixe

Baia dos Tiros (Aljezur, Portugal)
Baia dos Tiros

Pedra da Mina (Aljezur, Portugal)
Pedra da Mina

Castelo de Aljezur (Algarve, Portugal)
Castelo de Aljezur

Praia da Arrifana (Aljezur, Portugal)
Praia da Arrifana

Solpor en Arrifana (Aljezur, Algarve) (88 mil visitas)
Solpor en Arrifana

Si no fuera parte de una ruta mayor, la hubiese titulado "Las playas del Alentejo y el norte del Algarve" ya que de Sines hacia el Sur nos vamos a dedicar a ver sobre todo playas y litoral. Es hora de ponerse un poco morenos y de pasar un poco de calor.

La ruta es hoy más corta, pero nuevamente recomiendo ver el mapa (hay un pequeño fallo para ir de Zambujeira do Mar a Alteirinhos, porque no es necesario dar semejante rodeo). Hoy haremos apenas 130 kilómetros, pero nos va a llevar todo el día.

Nos habíamos quedado en Porto Covo, Sines. Nuestra mañana puede comenzar conociendo las playas que mencionábamos ayer... y es que las playas de Porto Covo son realmente hermosas y el sol de la mañana les sentó realmente bien cuando estuve.

Yendo de Porto-Covo hacia el sur podemos hacer una pequeña parada en la Ilha do Pessegueiro. No recuerdo exactamente de donde le provenía el nombre, pero no tenía que ver con los melocotoneros (es lo que significa pessegueiro en portugués). Fue poblado por los cartagineses y se proyectó construir un puerto aquí, dada la escasez de abrigos naturales que hay en esta parte de la costa, y también para proteger la costa de los piratas. Finalmente el proyecto fue abandonado al ser trasladado su responsable, tras haber construido el fuerte que iba a proteger a las instalaciones portuarias. Aunque parezca de roca, los carteles aseguraban que la isla es en realidad una duna fosilizada formada cuando el mar estaba más bajo.

Seguimos hacia el sur siguiendo los pasos del ingeniero transferido, yendo a Vila Nova de Milfontes, de cuyas defensas también es responsable. La parte nueva de VN de Milfontes es tan anodina como casi todos los ensanches portugueses construidos al calor del urbanismo desaforado de los últimos años, pero el casco antiguo merece la pena. Lo más interesante es acercarse hasta el mirador situado al lado del fuerte, donde tendremos unas maravillosas vistas del Río Mira, uno de los menos contaminados de Portugal (según comentaron en una de mis fotos de flickr).

Desde aquí podemos ir hacia la playa de As Furnas que queda justo delante de Vila Nova. Si te vas a quedar en la villa, puedes pasar al otro lado en un barco que hace trasbordos cada hora... o puedes ir en coche al otro lado, que fue mi caso. Es una playa coqueta con un sistema dunar degradado.

A partir de aquí estaremos en territorio de Odemira, el mayor concelho de Portugal, y recorreremos casi toda su costa.

Nuestra siguiente parada va a ser la preciosa y enorme playa de Almograve, rodeada de un sistema dunar donde también hay dunas fosilizadas. Aquí ya comenzamos a ver el tipo de playas que nos acompañará hasta Cabo São Vicente: amplias, abiertas al mar y con una geología irreal (al menos para mí, que soy gallego). Me encantan esas rocas, como si fuesen restos orgánicos retorcidos y petrificados. Muy posiblemente sea lava, a juzgar por el aspecto.

De Almograve hacia el sur vamos a estar bastante rato sin playas: la costa es aquí alta y escarpada, con lugares tan acojonantes como Cabo Sardão, nuestra siguiente parada. Las vistas son sobrecogedoras, viendo como esos acantilados quebrados caen al mar de una forma tan radical. Y el viento sopla... así que puedes sentir vértigo muy fácilmente.

Poco antes de Zambujeira do Mar está el pequeño puerto pesquero de Entrada da Barca, que me pareció uno de los lugares más encantadores de todo el viaje. La costa es tan jodida que es uno de los pocos sitios donde los pescadores pueden resguardar sus barquitas con un poco de seguridad.

Recuerdo haberme parado antes de entrar en Zambujeira, y ver un enorme espolón de roca adentrándose al mar, desde un mirador que estaba en la parte alta de unas dunas fosilizadas. Eso de ver arena fósil es algo que todavía no acabo de asimilar del todo. Hasta ese viaje sólo había visto algo parecido en el Monte de San Pedro en A Coruña... y detrás de un cristal.

La construcción de apartamentos y hoteles en Zambujeira do Mar le ha quitado buena parte del interés al pueblo, del que pasamos de puntillas con bastante alegría. Bajamos a la playa y luego seguimos por una pista de tierra hasta llegar a Alteirinhos (este es el camino que no aparece en Google Maps).

Alteirinhos es una playa amplia y preciosa, a la que se baja por una escalera construida sobre el acantilado. La parte sur de la misma es nudista. Hay poca gente y se está muy a gusto, y además tienes unas vistas tremendas, de unas formaciones rocosas absolutamente espectaculares. No es tan bonito como muchas playas gallegas, pero a mi me encantó.

De Alteirinhos nos iremos hacia Carvalhal da Rocha, otra playa muy coqueta, y saldremos por Brejão hacia la N-120 que nos llevará a nuestra siguiente parada, la praia de Odeceixe, que está situada en la desembocadura de un río (el Seixe) y es completamente diferente a lo que hemos visto hasta ahora. Ese río es además la frontera entre el Alentejo y el Algarve, en el cual estaremos a partir de ahora. De esta zona me gustaron mucho las fincas cultivadas sobre el terreno de inundación del propio río.

Aljezur es el nombre del primer concelho algarvío. Y lo primero que conoceremos de su inmensa costa es la espectacular Baía dos Tiros, un mirador natural sobre un acantilado que te hace sentir pequeño, muy pequeño. Las rocas son nuevamente irreales, como surgidas de la imaginación de Tim Burton o alguno de sus alocados directores artísticos.

Después, si nos apetece otro poco de playa, Pedra da Mina con sus rocas (las rocas, siempre las rocas... pero es que me encantaron) es una buena opción.

Había dicho que no había muchas playas como Odeceixe, pero lo cierto es que hay otra muy parecida y muy cerca: la playa de Aljezur, rodeada de inmensas dunas y algunas explotaciones acuícolas en la Ribeira de Aljezur. Una playa demasiado turística para mi gusto.

Aljezur mismo tiene una cosa muy interesante que ver: su castillo, que fue construido por los árabes en los tiempos en que estos se adueñaron de la península. Desde las cercanías del castillo dispondremos de un mirador privilegiado sobre toda la zona circundante, y viendo la Serra do Monchique un poco más a lo lejos.

Saliendo de Aljezur podemos dirigirnos hacia Vale da Telha (que parece ser una urbanización enorme y que no conocí) y nuestra última parada, Arrifana, cuyos espectaculares acantilados no tienen nada que envidiar a los de Fisterra, por ejemplo y desde los que presencié una puesta de sol espectacular.

Si nos situamos en los restos del fuerte que hay en la localidad, podemos ver hacia el sur la costa de Carrapateira, que conoceremos en nuestra próxima entrega. Porque esta etapa se termina aquí.

Para pasar la noche recomiendo bastante irse hasta Salema, en la freguesía de Budéns (Vila do Bispo) y meterse en el camping Quinta dos Carriços: más caro que los que vimos hasta ahora, pero a cambio nos da unas instalaciones inmaculadas (al menos en la parte nudista del cámping), mucha amplitud (tanta que te puedes sentir como si fueras el único habitante del cámping... y además una parte apreciable del mismo es monte a pelo, sin desbrozar ni nada: les sobra espacio). El personal, sosete pero atento, y además la situación geográfica le hace ideal para explorar el occidente del Algarve con calma.

El Mapa
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