Mostrando entradas con la etiqueta escapadas. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta escapadas. Mostrar todas las entradas

27.1.15

¿Cómo preparar un viaje por carretera?

Una de las cosas que más me preguntan es cómo hago para preparar los viajes y muchas veces me quedo un poco sin saber qué responder porque no existe una respuesta única para esto. Cada persona tiene su tipo de viaje, su forma de hacer las cosas y hay infitas combinaciones y posibilidades según el medio de transporte, el destino, los intereses y lo que se quiere hacer durante el viaje.

El nudo de la corbata (Escorca, Mallorca)
El Nudo de la Corbata en Escorca, Mallorca

Lo que sí se puede es ser un poco organizado y aunque en este post me centraré en los viajes en coche, haciendo una ruta, hay algunos principios que creo que se pueden aplicar a todo tipo de viaje.

Lo primero que hago, antes de nada, es crearme una carpeta en mi ordenador donde voy a tener todo lo relativo a mi ruta. Si sé lo que voy a hacer cada día, pues una subcarpeta por día y si no, pues carpetas generales: rutas, entradas, billetes, reservas... lo que se os ocurra y necesitéis. Al final esa carpeta la podemos guardar en el móvil y si nos falta algo, pues en cualquier copistería te lo imprimen y en algunos lugares con mostrar el documento en el móvil basta. No sobra tampoco tenerla en algún alojamiento en la nube como Dropbox o Google Drive.


CREANDO LA RUTA

Lo primero que tienes que hacer antes de plantearte el viaje es saber cuál es tu destino o, al menos, una idea general de la ruta que quieres seguir. En mi caso preparo con una herramienta fantástica llamada ITN Converter una primera ruta que me sirva de boceto a partir de la cual ir añadiendo o retirando cosas para ver. ITN Converter trabaja sobre Google Maps pero te permite guardar la ruta y exportarla a muchos de los GPS más conocidos y utilizados del mercado.

De Cañete a Ronda (Málaga, España) 
Carretera en Cañete la Real (Málaga)

Pongamos un ejemplo: vayamos de Galicia a Tarifa y supongamos que nos apetece conocer las Hoces del Duratón, Toledo y Las Tablas de Daimiel. Lo primero sería crearnos la ruta, que nos queda tal que así: https://goo.gl/maps/Sj9dx

Bien, a partir de aquí ya podemos ver qué nos queda de camino. Si estamos de vacaciones, tenemos tiempo y nos apetece ir de ruta, es una tontería no aprovechar para ver cosas que nos quedan de camino (o casi) y son interesantes. Recordad que en vacaciones no hay prisa, ni siquiera para llegar al lugar en el que vamos a pasar las vacaciones.

Paso fronterizo entre Galicia y Portugal 

Podríamos, por ejemplo, visitar el castillo de Monterrei en Verín (Ourense), o el castillo de Puebla de Sanabria o el Lago de Sanabria (Zamora). Y a cambio de sólo seis kilómetros más podemos evitar el caos que es a veces Valladolid y visitar el castillo de Medina del Campo. O cambiar el acceso a Andalucía, de forma que vayapos por Córdoba con su Mezquita y Medina Azahara, y no por Jaén. Eso depende de los gustos de cada uno.

La Guagua (Gran Canaria, España)  
Carretera de Agaete a La Aldea (Gran Canaria) 

También es interesante evitar los puntos negros de la circulación, como por ejemplo Madrid. A veces a cambio de unos cuantos kms más y de perder unos minutos (o no, depende de la hora) quedan a nuestro alcance destinos tan conocidos como Segovia y Ávila y otros no tan conocidos como el embalse del Burguillo y un par de castillos al lado mismo de la carretera. 

Con estas pequeñas modificaciones nuestra ruta se parecerá más a algo como esto: https://goo.gl/maps/BUvRM. No hay tanta diferencia, pero hay muchas más cosas para ver, simplemente repasando nuestra ruta original. A partir de ahí será cuestión de elegir qué queremos y qué no queremos ver según nuestras preferencias y el tiempo y ganas que tengamos. Normalmente vamos a tardar mucho más... pero porque nos pasaremos más tiempo viendo cosas que nos interesan. Se trata de eso, ¿no?

No Faial (Santana, Madeira)
Carretera en Faial, Madeira

Y por último, tener en cuenta que esta ruta no es definitiva, ni lo será nunca. Lo divertido de unas vacaciones es no tener que ceñirse a ningún plan. Tú tienes tu ruta, pero puedes variarla en cualquier momento si aparece algo que nos llame la atención. El GPS ya se encargará de devolvernos a nuestro camino con mayor o menor rodeo.


CONFIGURANDO EL GPS

Una vez elegida la ruta viene hay que ver cómo la interpreta nuestro GPS. En realidad lo que hace ITN Converter es exportar los puntos intermedios de la ruta a un fichero con el formato de nuestro GPS, y una vez cargados este establece sus caminos óptimos de punto a punto. Es buena costumbre revisar la ruta nada más crearla para ver si son tan buena como cree el GPS o es mejorable y tenemos que modificarla añadiendo más puntos intermedios. Sygic, por ejemplo, calcula fatal el camino.

Carreteras de montaña (Grazalema, Cádiz)
Carretera en Grazalema, Cádiz

Una cosa interesante en el cálculo de la ruta es la gestión del combustible. Saber dónde queda tal o cual gasolinera o cómo están los precios en una determinada provincia nos puede ayudar a decidir cuándo y donde queremos repostar. Por ejemplo: si voy de Vigo a Bilbao me compensa parar en la gasolinera de Paso Honroso en León aunque me queda un poco fuera de ruta. O puedo esperar a repostar en una cerca de Los Corrales de Buelna (no recuerdo exactamente dónde). Euros mandan.

Carretera en Cabrillanes, León 

Hay muchas páginas y algunas apps para Android (no sé para iPhone y otros sistemas) que te dan esta información y te la presentan de varias maneras pero todas sacan los datos, que son oficiales, de aquí: http://geoportalgasolineras.es/

Si no se dispone de GPS o no se quiere instalar ninguno en el móvil (aunque sea una versión de prueba) o no hay puntos para el que tengáis, todo esto se puede generar con Google Maps e imprimirlo o tenerlo en formato PDF en el móvil para que el copiloto os ayude.

Os recomiendo dividir la ruta en etapas. Primero porque algunos GPS tienen problemas para gestionar un número elevado de puntos. Segundo, porque si por cualquier cosa se reinicia la aplicación puede querer volver a reiniciar toda la ruta y si ya has recorrido 300 kms y cuatro paradas es un poco coñazo tener que estar parando para eliminar las tres anteriores.


Carretera en Vila do Bispo, Algarve (Portugal)

Una vez tenemos todo, lo guardamos en la carpeta rutas para tenerlo todo a mano.


INFORMARSE

Está bien que la ruta te sorprenda, pero es muy muy importante informarse acerca de lo que vas a ver, o de lo que puedes ver cerca de donde vas a estar. Muchas veces descubres auténticas maravillas que no hubieras visitado de no haber hecho este paso previo. Y creedme cuando os digo que jode mucho pasar al lado de algo que te apetece mucho ver y descubrirlo al llegar a casa. Eso me pasó a mi con el Caminito del Rey malagueño.


La nevada desde el autobús (descubre el retoque)
Carretera en Lugo

También es una muy buena forma de aprovechar el tiempo y no dar vueltas como una peonza, o acabar viendo cosas que no merecen la pena en lugar de ver otras que lo merecen mucho más,

Importante: hay que informarse de todo tipo de cosas referidas a los destinos: barrios a evitar (como uno que hay al lado de la Alcazaba de Almería), diferencias horarias (hoy en día muchos españoles siguen sin saber que hay una diferencia de una hora con Portugal), los horarios de apertura (nada jode más que llegar al sitio, dando un rodeo espectacular para darse cuenta de que precisamente ese día de la semana, cierra) y demás historias.

Cuando sé lo que quiero visitar lo que hago es intentar enterarme de horarios y de la necesidad (o no) de comprar un billete para visitarlo. Es una tontería desviarse 40 kms de tu ruta para ver un castillo... que está cerrado. Y mejor no dar las cosas por hechas u os pasará como a mi con cara de gilipollas delante de Medina Azahara porque sólo abre por las mañanas en plena temporada turística. Un absurdo que me hizo perder tiempo que podría haber dedicado a visitar otros sitios.

Carretera cerca de Marvão, Alentejo (Portugal)

Es conveniente ir haciendo carpetas de cada destino para ir apuntando estas cosas y luego poder localizarlas rápidamente.


PREPARANDO EL COCHE

Parece un poco de perogrullo, pero es importantísimo y hay que recalcarlo: cambio de aceite y filtros si es necesario, ver cómo están los neumáticos de presión y desgaste, lámparas de repuesto, etc. etc. Sería una pena tener que estar buscando un taller en mitad de Soria, perdiendo tu precioso tiempo de vacaciones, por algo que se podría haber reparado en casa con anticipación.

Carretera de Mont-Saint-Michel (Normandía, Francia) 

Pero hay otros preparativos fuera de la mecánica que conviene hacer: parasoles, mantas, toallas, servilletas de papel, un pequeño botiquín, el extintor del coche, algo de comida...

Y bebida. La bebida es importante. El hambre se puede aguantar, pero la sed es otro tema. Cuando voy en mi coche en el maletero, no importa lo lleno que esté, no falta una neverita con bebida suficiente: agua, coca-cola, bebidas isotónicas... ir bien hidratado al volante es importante para mantener la atención y los reflejos, sobre todo si vamos a estar muchas horas al volante. Incluso con las frecuentes paradas que hago con todos esos destinos intermedios es importante.



Puebla de Sanabria (Zamora, España)
Carretera vieja de Puebla de Sanabria, Zamora

Eso sí, las bebidas con base de té, mejor evitarlas: son diuréticas. Tal vez te obliguen a parar más veces de las previstas y, en ocasiones, tal vez no haya donde hacerlo.

Otra cosa, no laves el coche antes de partir porque a las dos horas habrás atropellado a tantos mosquitos que habrá sido un trabajo inútil. Y si además tienes que meterte por caminos de tierra o carreteras secundarias que acumulan polvo y arena, ni te cuento. El coche se lava al volver.


HOTELES Y OTROS ALOJAMIENTOS

Es importante tener una idea de a donde se quiere ir, pero también de dónde se quiere dormir. Lo primero es saber si vas a estar siempre en el mismo sitio y utilizarlo como base de operaciones o vas a estar en ruta, con lo cual sabes donde has dormido hoy pero no dónde vas a hacerlo mañana.

Carretera de la Corniche (Pyrinées Atlantiques, Francia) 

Yo prefiero recorrer mi camino hasta que empiece a ser hora de descansar. En ese momento saco el móvil y uso la aplicación de Booking para buscar donde dormir (¡fijáos en los horarios de cierre!). Si no encuentro nada potable por las cercanías, entonces uso la de Campings.net para buscar alguno por las cercanías y tiro de la tienda de campaña que suelo llevar para esos casos.

En el caso de la aplicación de Booking suelo buscar alojamientos con puntuación alta y precio bajo, en busca de la mejor relación calidad/precio. Es importante leerse los comentarios, ya que son escritos por clientes reales del establecimiento y evitan más de un disgusto.

Carretera en el Gêres, Portugal 

Con esta estrategia y por alrededor de 20 euros he dormido en sitios cojonudos como la Pensión Lisboa de Algeciras: los comentarios acerca de la amabilidad de la propietaria eran tan buenos que dejé La Línea, donde sólo había alojamientos con opiniones desfavorables, por irme hasta allí aunque era volver atrás en mi ruta. Y no me he arrepentido ni por un segundo.

Personalmente no soy amigo de las autocaravanas. Pierdes agilidad, velocidad, más complicadas de aparcar, muchas veces tendrás que pernoctar en cámping, gastas mucho más combustible y el coste en propiedad es enorme. Echad números y a lo mejor descubrís que incluso calculando estancias en hoteles de tres y cuatro estrellas tardaríais un huevo en amortizar la inversión. Y será más cómodo y generalmente con desayuno incluído.

Carretera Nanterre-París (Île de France, Francia)

No sé cuánto puede costar un alquiler para poder opinar sobre si compensa o no, pero desde mi punto de vista una autocaravana es para cuando vas a estar sitios donde no hay posibilidad de tener un alojamiento distinto (por ejemplo, si vas a pasar unos días por el Cabo de Gata).


HACIENDO FOTOS

Cuando vas en ruta y haces fotos aquí y allí es muy fácil que al volver no tengas ni idea de donde hiciste tal o cual imagen.

Así que salvo si vuestra cámara tiene un módulo de GPS (carísimos y un gasto tonto para un aficionado) recordad fotografiar algún cartel que os indique dónde estais al hacer una foto determinada. Otra opción es hacer fotos geoposicionadas con el móvil que os sirvan de guía: hacéis la misma foto con la cámara y el móvil (recordad habilitar que se guarden las coordenadas) y listo. Luego es cuestión de leer los metadatos con algún programa para recuperar la posición.

Caravanas en Cabo de Gata

Espero que este pequeño artículo os ayude a preparar mejor vuestros viajes y a aprovechar mejor el tiempo. Las posibilidades que nos dan hoy los móviles e internet nos facilitan mucho la vida y nos ayudan a gastar mejor nuestro tiempo y nuestro dinero cuando estamos en ruta.

7.2.12

Muiño de Maquías

Muiño de Maquías

Ya habíamos visto fotos tomadas en este sitio. Aquí hice al menos dos sesiones de fotos, con Tatiana y una sesión doble anterior con Paloma y Andrea.

Pero creo que hasta ahora no os había puesto una foto frontal de este edificio que tanto me gusta.

El nombre procede de las "maquías", que es la parte del grano molido con la que se quedaba el molinero como pago por su trabajo.

Es una pena que después de su última restauración el edificio haya sido un poco abandonado: el tejado amenaza con caerse y ya hay un buen boquete con varias tejas desaparecidas, con lo cual no creo que las vigas estén en un estado maravilloso.

Aparte han desaparecido los escalones de la escalera anterior. Tal vez podridos, tal vez robados, tal vez vandalizados. Una lástima.

Está situado en la parroquia viguesa de Zamáns, a un paso del embalse.

http://lugaresadescubrir.blogspot.com

18.1.12

Comparativa entre programas de navegación GPS

La explosión de los smartphones ha supuesto que los que teníamos un programa de navegación GPS pasásemos de minoría a rebaño. Hay muchos programas distintos, cada uno con sus fuertes y sus debilidades.

Este es un repaso de algunos de los que he ido manejando


Nokia maps

Pros : Offline. Gratis. Muy buena cartografía. Voces en todos los idiomas. Radares fijos
Contras: actualizaciones escasas, algoritmo de cálculo de rutas un poco deficiente y que comete errores. Necesitas tener un teléfono Nokia lo suficientemente potente. No se pueden añadir POI personalizados.

Sygic Aura

Pros : Offline. Barato (Iberia, 20€). Terrenos en 3D. POI personalizables (se pueden descargar de muchas páginas). Radares fijos. Sistemas operativos principales. Actualización en ruta por parte de la comunidad de usuarios. Indicaciones muy claras en cruces.
Contras: Algoritmo de cálculo de rutas decente, pero no demasiado óptimo. Cartografía escasa


Wisepilot

Pros : Cartografía correcta. Algoritmo de cálculo correcto. Gratis en algunos terminales, como los Xperia de Sony. Sistemas operativos principales.
Contras: Online (tira del plan de datos y por ello no lo uses en el extranjero o te arruinas). Se paga por consumo y la licencia de dos años cuesta unos 30 euros.

Google Maps/Navigation

Pros: Ideal para salir de un apuro porque tiene una cartografía y una cantidad de POI que es un escándalo. Gratis. Sistemas operativos principales.
Contras: Online (tira del plan de datos y por ello no lo uses en el extranjero o te arruinas). En ruta puede ser un poco básico.

Navfree

Pros: Gratis. Mapas offline.Cartografía basada en OpenMaps.
Contras: El algoritmo de cálculo de rutas es, por decirlo de alguna forma, surrealista. La búsqueda de lugares es online a la hora de calcular las rutas y además muchos puntos no están etiquetados de una forma lógica (por ejemplo, el municipio de Fene parece pertenecer a Santiago de Compostela)

Por probar... tengo que ver como va la versión gratuita del Route66 para Android

Por supuesto, si habéis probado algún otro software de navegación GPS podéis añadirlo en los comentarios.


29.9.11

El valle del Douro (I): de Bragança a Freixo de Espada à Cinta



Domus Municipalis, Bragança (Trás-os-Montes, Portugal)

Domus Municipalis, Bragança


Outeiro, Bragança (Portugal)

Outeiro


Castelo de Outeiro (Bragança, Portugal)

Castelo de Outeiro


Castelo de Miranda do Douro (Trás-os-Montes, Portugal)

Castelo de Miranda do Douro


Mirandeses

Estatua de Mirandeses


De crucero por el Duero

Cañón del Duero en Miranda


Igreja de Mogadouro (Trás-os-Montes, Portugal)

Iglesia de Mogadouro


Castelo de Mogadouro (Trás-os-Montes, Portugal)

Castelo de Mogadouro


Mazouco, Freixo de Espada à Cinta (Trás-os-Montes, Portugal)

Mazouco


Congira, Freixo de Espada à Cinta (Trás-os-Montes, Portugal)

Douro en Mazouco


Freixo de Espada à Cinta (Trás-os-Montes, Portugal)

Freixo de Espada à Cinta


A Torre do Freixo (Freixo de Espada à Cinta, Portugal)

Freixo de Espada à Cinta


O Freixo de Espada à Cinta (Portugal)

Freixo de Espada à Cinta


Tres de los grandes ríos peninsulares tienen tramos internacionales y dos de ellos, el Tajo y el Duero, desembocan en la costa portuguesa tras haber recorrido parte del país.


De estos dos, el Duero es el que ofrece un recorrido más espectacular, encuadrado en un cañón que atraviesa Portugal de este a oeste y que conoce toda clase de climas, desde el interior de lo que en ese país se llama el Alto Douro, hasta el atlántico de Oporto, en su desembocadura.


El Duero recibe el nombre de Douro en Portugal, y ese va a ser el nombre con el que me voy a referir al mismo durante las dos entregas en que voy a dividir esta ruta.

La ruta va a comenzar realmente en Bragança, para enlazarlo con la ruta anterior, la que nos llevaba de Chaves a Puebla de Sanabria y que pasaba por la capital de Trás-os-Montes.


Y precisamente a la antigua capital de la provincia histórica de Trás-os-Montes nos vamos a dirigir desde Bragança, para hacer una parada en un pueblo llamado Outeiro.


Outeiro es interesante debido a los restos de su castillo, antiguamente uno de los que protegían la línea fronteriza del noreste portugués, en colaboración con los de Miranda do Douro, Vimioso, Penas Róias y Algoso... y a una mayor escala, con Bragança o Freixo de Espada à Cinta, por mencionar otros dos lugares de esta ruta.


Desde lo alto de la colina se divisa muy bien el área circundante, incluyendo la frontera que separa a estas tierras de España. En los primeros tiempos del Portugal, echar un ojo a lo que hacían sus vecinos leoneses era vital para la supervivencia del reino.


Pero una vez que la cosa se fue calmando el castillo fue cayendo en ruina hasta su casi total desaparición. Por la cantidad de escombro que se ve, diría que los vecinos habrán canibalizado las piedras hasta dejarlo en su estado actual.


Aquí una cosa: el GPS os dirá que para Miranda hay que coger una carretera que va por el lado este de Outeiro, mientras que la cartelería te manda por una carretera principal. En este punto, mejor hacer caso del GPS. La carretera principal te lleva en realidad a Argozelo, y a partir de ahí tienes que coger una carretera como la otra, aunque con algunas curvas menos. Es un buen rodeo.


Antes de llegar a Miranda do Douro vamos a pasar por tierras de Vimioso, que junto con Miranda y otro municipio por el que pasaremos después comparten una lengua llamada mirandés, de la familia del asturiano y el leonés. El mirandés se escribe con grafía lusa, pero es perfectamente comprensible para cualquiera que sepa gallego, portugués o asturiano. Los que sólo saben castellano tendrán algunos problemas con el vocabulario, pero nada insalvable. El mirandés es la única lengua, además del portugués, que tiene rango oficial en el país y es un patrimonio cultural en el que se está trabajando para su conservación, habida cuenta de que el asturleonés se perdió al otro lado de la frontera.


Miranda do Douro fue en tiempos la capital de la provincia histórica de Trás-os-Montes y sede episcopal. Estamos hablando de finales de la Edad Media, cuando las cosas ya no iban tan revueltas como antes. Miranda prosperó y una familia que está muy ligada a la ruta que haremos se hará cargo del castillo: los Távora, leales servidores de los reyes portugueses a pesar de tener orígenes en la realeza leonesa.


Miranda prosperó mientras hubo paz. En cuanto la guerra volvió la ciudad sufrió muchísimo y la sede episcopal y la capitalidad se movieron a Bragança, donde están hoy, en el siglo XVIII. A pesar de eso y aún hoy, los obispos bragantinos inscriben su nombre en la placa con los nombres de los titulares de Miranda que se encuentra en las ruinas de lo que un día fue el palacio episcopal. De hecho, la antigua catedral de Miranda sigue teniendo el título de "Sé" (Sede episcopal)


El castillo de Miranda conoció un episodio terrible cuando durante un sitio el polvorín del castillo estalló matando a casi 400 personas. Aunque no se ha determinado la responsabilidad, existe la creencia de que el gobernador militar de la plaza tuvo algo que ver. Después de aquello, claro, Miranda capituló.


Otra cosa interesante de Miranda, además de sus calles con una arquitectura popular muy bien conservada es lo que queda de un monasterio, hoy convertido el edificio de la iglesia en biblioteca municipal.


Y por supuesto, no hay que olvidar los restos de la muralla y los numerosos miradores que hay sobre el cañón del Douro, que aquí es muy bonito. Para navegar por él hay un embarcadero desde el que sale un catamarán. Se va a él por la carretera que va hacia España y que termina en la presa de Miranda.


Dejamos ahora miranda y vamos hacia Mogadouro, siguiendo el curso del río (aunque no lo veremos en bastantes kilómetros). Mogadouro fue otra de las posesiones de los Távora.


El castillo de Mogadouro fue de gran importancia dentro de la defensa del noreste portugués, y se mantuvo en muy buen estado hasta la aniquilación de la familia Távora en el siglo XVIII a manos del Marqués de Pombal. Después la ruina hasta que el municipio se hizo con lo que quedaba del castillo y consolidó y rehabilitó parcialmente los restos. Hoy es posible subir a la torre con una guía turística municipal.


En el mismo momento en que se sale del territorio de este municipio y se entra en Freixo de Espada à Cinta  hemos entrado en la Região Demarcada do Douro que instituyera en el  siglo XVIII el marqués de Pombal para la protección de los vinos de  Oporto. Aunque Oporto está como a 250 kms, los vinos que llevan su  nombre se elaboran en el tramo del río que va desde Cinfães hasta el  límite de Miranda do Douro). Está bien indicarlo porque no recuerdo haber visto ningún cartel que te informe de esto.

El camino va a transcurrir sin sobresaltos hasta Mazouco, ya en el muncipio de Freixo de Espada à Cinta. Aquí dejaremos la carretera principal y nos dirigiremos al pueblo. De camino a él hay unas vistas preciosas sobre el valle del Douro, en la zona de las Arribes del Duero. A un lado, España. Al otro, Portugal.


La verdad, no merece mucho la pena pararse en Mazouco. Es un pueblo bonito, pero no tiene nada en concreto que ver. Y tampoco parece que estén muy acostumbrados a ver turistas porque veían la matricula de mi coche, española, como quien ve un marciano. Tal vez pensaban que me había perdido.


Lo interesante de Mazouco es precisamente el río. En la parte de abajo hay un pequeño rinconcito con una especie de playa fluvial, donde hay un embarcadero y donde al parecer se pueden alquilar canoas (no lo tengo claro: el día en que fui no había un alma). Pequeñas casetas se yerguen entre los huertos de olivos, naranjos y almendros, algunos orientados hacia el río. Tiene que ser un lugar fantástico para estar tranquilo.


Siguiendo por la carretera al lado del río tienes unas vistas preciosas de las Arribes. Después se desvía y los viñedos que ya habían empezado aquí y allí desde Miranda comienzan a ser preponderantes. También empieza a haber muchos almendros y por todas partes el omnipresente olivo.


Freixo de Espada à Cinta tiene un nombre tan curioso que fue una de las razones que me llevaron a visitarla. Aunque el pueblo en sí es un poco decepcionante para quien busca grandes monumentos, lo cierto es que ninguno le podría haber hecho sombra a los paisajes que hemos dejado atrás. Es una villa que conserva muy bien su patrimonio, habiendo varias iglesias, alguna medieval, y una torre que es todo lo que queda del castillo y que está en un excelente estado.


Vamos a dejar esta etapa en Freixo y continuamos desde aquí en la próxima entrega


El Mapa


Rutas relacionadas

Fotos relacionadas


24.8.11

Del Gêres al Lago de Sanabria (II): De Chaves al Lago de Sanabria


Domus Municipalis, Bragança (Trás-os-Montes, Portugal)
Domus Municipalis, Bragança

Outeiro, Bragança (Portugal)
Outeiro

Castelo de Outeiro (Bragança, Portugal)
Castelo de Outeiro

Castelo de Miranda do Douro (Trás-os-Montes, Portugal)
Castelo de Miranda do Douro

Mirandeses
Estatua de Mirandeses

De crucero por el Duero
Cañón del Duero en Miranda

Igreja de Mogadouro (Trás-os-Montes, Portugal)
Iglesia de Mogadouro

Castelo de Mogadouro (Trás-os-Montes, Portugal)
Castelo de Mogadouro

Mazouco, Freixo de Espada à Cinta (Trás-os-Montes, Portugal)
Mazouco

Congira, Freixo de Espada à Cinta (Trás-os-Montes, Portugal)
Douro en Mazouco

Freixo de Espada à Cinta (Trás-os-Montes, Portugal)
Freixo de Espada à Cinta

A Torre do Freixo (Freixo de Espada à Cinta, Portugal)
Freixo de Espada à Cinta

O Freixo de Espada à Cinta (Portugal)
Freixo de Espada à Cinta


Tres de los grandes ríos peninsulares tienen tramos internacionales y dos de ellos, el Tajo y el Duero, desembocan en la costa portuguesa tras haber recorrido parte del país.

De estos dos, el Duero es el que ofrece un recorrido más espectacular, encuadrado en un cañón que atraviesa Portugal de este a oeste y que conoce toda clase de climas, desde el interior de lo que en ese país se llama el Alto Douro, hasta el atlántico de Oporto, en su desembocadura.

El Duero recibe el nombre de Douro en Portugal, y ese va a ser el nombre con el que me voy a referir al mismo durante las dos entregas en que voy a dividir esta ruta.

La ruta va a comenzar realmente en Bragança, para enlazarlo con la ruta anterior, la que nos llevaba de Chaves a Puebla de Sanabria y que pasaba por la capital de Trás-os-Montes.

Y precisamente a la antigua capital de la provincia histórica de Trás-os-Montes nos vamos a dirigir desde Bragança, para hacer una parada en un pueblo llamado Outeiro.

Outeiro es interesante debido a los restos de su castillo, antiguamente uno de los que protegían la línea fronteriza del noreste portugués, en colaboración con los de Miranda do Douro, Vimioso, Penas Róias y Algoso... y a una mayor escala, con Bragança o Freixo de Espada à Cinta, por mencionar otros dos lugares de esta ruta.

Desde lo alto de la colina se divisa muy bien el área circundante, incluyendo la frontera que separa a estas tierras de España. En los primeros tiempos del Portugal, echar un ojo a lo que hacían sus vecinos leoneses era vital para la supervivencia del reino.

Pero una vez que la cosa se fue calmando el castillo fue cayendo en ruina hasta su casi total desaparición. Por la cantidad de escombro que se ve, diría que los vecinos habrán canibalizado las piedras hasta dejarlo en su estado actual.

Aquí una cosa: el GPS os dirá que para Miranda hay que coger una carretera que va por el lado este de Outeiro, mientras que la cartelería te manda por una carretera principal. En este punto, mejor hacer caso del GPS. La carretera principal te lleva en realidad a Argozelo, y a partir de ahí tienes que coger una carretera como la otra, aunque con algunas curvas menos. Es un buen rodeo.

Antes de llegar a Miranda do Douro vamos a pasar por tierras de Vimioso, que junto con Miranda y otro municipio por el que pasaremos después comparten una lengua llamada mirandés, de la familia del asturiano y el leonés. El mirandés se escribe con grafía lusa, pero es perfectamente comprensible para cualquiera que sepa gallego, portugués o asturiano. Los que sólo saben castellano tendrán algunos problemas con el vocabulario, pero nada insalvable. El mirandés es la única lengua, además del portugués, que tiene rango oficial en el país y es un patrimonio cultural en el que se está trabajando para su conservación, habida cuenta de que el asturleonés se perdió al otro lado de la frontera.

Miranda do Douro fue en tiempos la capital de la provincia histórica de Trás-os-Montes y sede episcopal. Estamos hablando de finales de la Edad Media, cuando las cosas ya no iban tan revueltas como antes. Miranda prosperó y una familia que está muy ligada a la ruta que haremos se hará cargo del castillo: los Távora, leales servidores de los reyes portugueses a pesar de tener orígenes en la realeza leonesa.

Miranda prosperó mientras hubo paz. En cuanto la guerra volvió la ciudad sufrió muchísimo y la sede episcopal y la capitalidad se movieron a Bragança, donde están hoy, en el siglo XVIII. A pesar de eso y aún hoy, los obispos bragantinos inscriben su nombre en la placa con los nombres de los titulares de Miranda que se encuentra en las ruinas de lo que un día fue el palacio episcopal. De hecho, la antigua catedral de Miranda sigue teniendo el título de "Sé" (Sede episcopal)

El castillo de Miranda conoció un episodio terrible cuando durante un sitio el polvorín del castillo estalló matando a casi 400 personas. Aunque no se ha determinado la responsabilidad, existe la creencia de que el gobernador militar de la plaza tuvo algo que ver. Después de aquello, claro, Miranda capituló.

Otra cosa interesante de Miranda, además de sus calles con una arquitectura popular muy bien conservada es lo que queda de un monasterio, hoy convertido el edificio de la iglesia en biblioteca municipal.

Y por supuesto, no hay que olvidar los restos de la muralla y los numerosos miradores que hay sobre el cañón del Douro, que aquí es muy bonito. Para navegar por él hay un embarcadero desde el que sale un catamarán. Se va a él por la carretera que va hacia España y que termina en la presa de Miranda.

Dejamos ahora miranda y vamos hacia Mogadouro, siguiendo el curso del río (aunque no lo veremos en bastantes kilómetros). Mogadouro fue otra de las posesiones de los Távora.


El castillo de Mogadouro fue de gran importancia dentro de la defensa del noreste portugués, y se mantuvo en muy buen estado hasta la aniquilación de la familia Távora en el siglo XVIII a manos del Marqués de Pombal. Después la ruina hasta que el municipio se hizo con lo que quedaba del castillo y consolidó y rehabilitó parcialmente los restos. Hoy es posible subir a la torre con una guía turística municipal.

En el mismo momento en que se sale del territorio de este municipio y se entra en Freixo de Espada à Cinta hemos entrado en la Região Demarcada do Douro que instituyera en el siglo XVIII el marqués de Pombal para la protección de los vinos de Oporto. Aunque Oporto está como a 250 kms, los vinos que llevan su nombre se elaboran en el tramo del río que va desde Cinfães hasta el límite de Miranda do Douro). Está bien indicarlo porque no recuerdo haber visto ningún cartel que te informe de esto.

El camino va a transcurrir sin sobresaltos hasta Mazouco, ya en el muncipio de Freixo de Espada à Cinta. Aquí dejaremos la carretera principal y nos dirigiremos al pueblo. De camino a él hay unas vistas preciosas sobre el valle del Douro, en la zona de las Arribes del Duero. A un lado, España. Al otro, Portugal.

La verdad, no merece mucho la pena pararse en Mazouco. Es un pueblo bonito, pero no tiene nada en concreto que ver. Y tampoco parece que estén muy acostumbrados a ver turistas porque veían la matricula de mi coche, española, como quien ve un marciano. Tal vez pensaban que me había perdido.

Lo interesante de Mazouco es precisamente el río. En la parte de abajo hay un pequeño rinconcito con una especie de playa fluvial, donde hay un embarcadero y donde al parecer se pueden alquilar canoas (no lo tengo claro: el día en que fui no había un alma). Pequeñas casetas se yerguen entre los huertos de olivos, naranjos y almendros, algunos orientados hacia el río. Tiene que ser un lugar fantástico para estar tranquilo.

Siguiendo por la carretera al lado del río tienes unas vistas preciosas de las Arribes. Después se desvía y los viñedos que ya habían empezado aquí y allí desde Miranda comienzan a ser preponderantes. También empieza a haber muchos almendros y por todas partes el omnipresente olivo.

Freixo de Espada à Cinta tiene un nombre tan curioso que fue una de las razones que me llevaron a visitarla. Aunque el pueblo en sí es un poco decepcionante para quien busca grandes monumentos, lo cierto es que ninguno le podría haber hecho sombra a los paisajes que hemos dejado atrás. Es una villa que conserva muy bien su patrimonio, habiendo varias iglesias, alguna medieval, y una torre que es todo lo que queda del castillo y que está en un excelente estado.

Vamos a dejar esta etapa en Freixo y continuamos desde aquí en la próxima entrega

El Mapa
Rutas relacionadas

Fotos relacionadas

24.7.11

Del Gêres al Lago de Sanabria (I): De Terras de Bouro a Chaves y Verín


En el blog Lugares a Descubrir puedes seguir esta entrada con todas las actualizaciones que se le vayan haciendo.

También puedes leer allí el índice de rutas completo.


Albufeira da Caniçada (Terras de Bouro, Portugal)
Albufeira da Caniçada


A seca en Montalegre (Trás-os-Montes, Portugal)
Albufeira de Venda Nova


Casa do Concelho (Chaves, Portugal)
Casa do Concelho, Chaves


Ponte romana de Chaves (Alto Trás-os-Montes)
Ponte romana de Chaves


Castelo de Chaves (Trás-os-Montes, Portugal)
Castelo de Chaves


Castelo de Monterrei (Ourense, Galicia)
Castelo de Monterrei


Castelo de Monterrei (Ourense, Galicia)
Castelo de Monterrei

Esta ruta es una extensión de las dos anteriores, en las que habíamos recorrido las sierras de A Peneda y Gêres. Con esto se cierra (hasta cierto punto, queda mucho por ver) una ruta mayor que va casi siguiendo la frontera desde Viana do Castelo hasta el final del recorrido de hoy.

Vamos a iniciar el recorrido en Río Caldo, cerca del final de la ruta anterior, y en lugar de tomar la dirección de la frontera española por Vilar da Veiga y Vila do Gêres, seguiremos la carretera que une Chaves con Braga, lo que nos va a llevar por una carretera extremadamente llena de curvas. Tiene el tamaño de una carretera nacional española, pero muchísimas curvas. Tantas que llega a aburrir (de hecho, tiene su influencia en la segunda parte de esta ruta).

Lo bueno de este tramo, casi siempre en ascenso, es que tendremos la oportunidad de ver increíbles vistas sobre los valles y sobre los embalses que se construyeron en esta zona y que representan un porcentaje bastante apreciable de la capacidad de generación eléctrica del país.

Al igual que en el caso de Galicia, esta enorme explotación de sus recursos naturales no se nota después tanto a la hora de las inversiones, siendo el norte portugués una zona no ya deprimida económicamente, si no directamente discriminada a la hora del reparto presupuestario o a la hora de efectuar recortes. En efecto, el norte portugués ha sido el primer lugar donde el gobierno luso ha convertido las autovías en vías de peaje... lo cual para una región que depende mucho del comercio con España significa una reducción de ingresos importante. Luego los portugueses del norte emigran... normal.

Antes decía que lo bueno de esta ruta es que tiene unas vistas estupendas. Lo malo es que casi ninguna de ellas puede ser disfrutada con el coche parado. A la hora de construir las carreteras no se dejó espacio ni para miradores, ni para pequeñas áreas de descanso que un conductor agotado pueda aprovechar. En una carretera como esta un área de descanso salva vidas.

La carretera continúa evolucionando por toda esta zona de montañas, dándonos preciosas vistas sobre la Albufeira da Caniçada, que es la que cruza Río Caldo, la de Salamonde y la de Venda Nova. Por esta zona parece que están construyendo un túnel de varios kilómetros al que no le veo mucho sentido, ya que no parece ahorrar gran cantidad de tiempo o distancia sobre el trazado actual, así que cuando esté construido, yo recomendaría ir por la vieja carretera para poder disfrutar del paisaje. Al fin y al cabo, estamos de ruta.

En los años de sequía los embalses presentan un aspecto bastante feo. Sólo os pongo una foto bastante reveladora, pero tengo otras donde se ve que la mengua de superficie inundada es muy importante.

Otra cosa interesante que hay por aquí es el Ponte da Misarela o Ponte do Diabo. Sólo la vi en carteles y fotos pero tiene muy buena pinta. Me di cuenta de los carteles cuando ya me había pasado unos cuantos kms del sitio y no me apetecía dar la vuelta.

El siguiente embalse es del de la Albufeira do Alto Rabagão, muy cerca de una ruta que ya habíamos hecho, la de Montalegre y Pitões das Júnias. Esta albufeira parece un pequeño mar y hasta parece que tiene alguna explotación piscícola (desde el coche y desde lejos parecían bateas).

Y por fin llegamos a Chaves, nuestra primera parada de la ruta. Se trata de una ciudad con una historia antiquísima, anterior incluso a la llegada de los romanos. Pero fueron ellos los que la situaron en el mapa con el nombre de Aqua Flaviae y aún hoy Chaves posee un interesante legado de tiempos del imperio, como el puente con sus miliarios o las termas. Asimismo, de los tiempos de las guerras con España tenemos el fuerte de São Francisco, convertido hoy en hotel, o el castillo, que hoy es un museo y posee unas vistas estupendas sobre la comarca. Y por supuesto, se puede dar un paseo por su centro histórico, magníficamente conservado o por el parque que han construido a orillas del Támega.

Llegados a este punto, cruzar la frontera e ir al castillo de Monterrei, al lado de Verín no es mala idea, aunque sólo sea para visitar al rival del castillo que acabamos de ver. El castillo de Monterrei queda en lo alto de un pico que le da una vista excepcional sobre la comarca circundante y tiene también una historia amplia y muy interesante, más incluso desde el punto de vista cultural, que militar (a pesar de las muchas batallas aquí libradas). Y es que en este castillo, entre otras cosas, operó la primera imprenta de Galicia.

Vamos a dejar la ruta por aquí para no hacer el artículo demasiado largo. En la siguiente entrega, recorreremos Vidago, las tierras que van hacia Murça, Bragança, el Montesinho y Sanabria, ya en España.

El Mapa

Rutas relacionadas

Fotos relacionadas