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10.4.15

Los 14 municipios más bonitos de Portugal (II)

Seguimos con este recorrido por algunos de los municipios portugueses que más me han gustado y que os recomiendo visitar si pasáis por Portugal. Para ver la primera parte, con los puestos del 14 al 7 de mi lista podéis consultar este enlace

Empezamos donde lo dejamos en el artículo anterior: en la costa del Alentejo, pegados al Algarve.

7 - Odemira

Alteirinhos, Zambujeira do Mar (Odemira, Portugal)

Justo al norte de Aljezur está Odemira. El  mayor municipio en extensión de Portugal tiene un interior no demasiado interesante pero una costa que es un espectáculo, con lugares tan bonitos como el Cabo Sardão, las playas de Almograve y Alteirinhos o el pueblo de Vilanova de Milfontes y su atalaya sobre la desembocadura del río Mira.

Si pasáis por el Alentejo litoral camino del Algarve es buena idea llegar unas horas (o días) más tarde con tal de disfrutar de las playas y paisajes de Odemira y Aljezur.

6 - Sesimbra


Mosteiro do Cabo Espichel (Sesimbra, Portugal)

Debo confesar que fue un descubrimiento tardío. Sesimbra me horrorizó en la primera visita, cuando tenía apenas 14 años, y no me sedujo en la segunda ya con 30. A partir de la tercera, sin depender de transporte público, la cosa cambió.

El pueblo, bastante renovado y que casi ha duplicado su población en los últimos 20 años, fue una antigua aldea de pescadores coronada por un castillo que tiene unas vistas preciosas. Hay restos de un fuerte en la zona del camping, pero estaban destrozados en mi última visita. El pueblo en sí, ni fu, ni fa, pero hay multitud de restaurantes que ofrecen un pescado fresco a la parrilla que no podéis perderos. Están especializados en el espadarte, un tipo de pez espada.

A pesar de su poco seductora capital Sesimbra tiene auténticas maravillas en su término municipal, como las playas de Lagoa de Albufeira o Aldeia do Meco; monumentos como el Mosteiro da Nossa Senhora en Cabo Espichel o la parte que le toca de la Serra da Arrábida, que en su mayoría pertenece a Setúbal, municipio donde se encuentra el famoso convento de esta montaña y la playa do Portinho, que es espectacular.

5 - Alijó

Barcos en Pinhão (Alijó, Portugal)


La gran meca del turismo interior y enológico de Portugal es sin duda la Región del Vino de Oporto, que se extiende a ambas orillas del Duero desde la frontera española hasta las tierras situadas a unos 50 kilómetros del este de Oporto. Fue la primera Denominación de Origen protegida del mundo, creada a instancias del célebre Marqués de Pombal.

Y de todos los municipios que están en ella me quedaría con Alijó, donde está la población de Pinhão, en un recodo del río en el fondo de un valle cuyas paredes están cubiertas en gran parte por viñedos, desde el agua del embalse hasta la cumbre. En Pinhão se pueden contratar visitas a las bodegas y o una excursión fluvial, además de ser parada de los cruceros que recorren el Duero desde Barca D'Alva hasta el mismo Oporto. También merece la pena darse por las tierras de vecino Tabuaço y el valle del río Távora.

4 - Vila do Bispo

Praia do Zavial, Vila do Bispo (Algarve, Portugal)

Uno de los municipios más fáciles de localizar de la península es el de Vila do Bispo, ya que se sitúa en esa esquina en la que la costa pasa de ir de norte a sur a hacerlo de oeste a este. Más allá de esta curiosidad geográfica Vila do Bispo es mi municipio preferido del Algarve y eso es mucho decir, con lugares tan bonitos como Tavira, Monchique o el ya mencionado Aljezur.

La costa occidental es muy abrupta, pero también con  amplias playas semivírgenes como Cordoama o Castelejo, a las que se llega por pistas de tierra que se adentran entre las colinas cubiertas de jaras y que no eran todo lo regulares que podrían.

La costa sur, algo menos escarpada y algo más verde tiene pequeñas playitas como Beliche, donde hay un fuerte que el mar está reclamando palmo a palmo, la ventosa Zavial o la casi desconocida playa de As Furnas a la que hay que llegar por senderos. También hay lugar para las primeras manchas de especulación en Salema o entorno al puerto de Sagres.

Y entre ambas el entorno del Cabo São Vicente, la esquina sudoeste de la península ibérica, con grandes acantilados casi verticales en los que ha habido que lamentar alguna desgracia personal.

La capital es un pueblecito muy bien conservado, de casas encaladas y por el que es muy agradable pasear.

Por cierto, en este municipio estaba la escuela de navegación que convirtió a Portugal en la vanguardia de la exploración marina del siglo XV.
 
3 - Óbidos


Óbidos (Portugal)


Óbidos es una de mis grandes debilidades. Se trata de una población entre Leiria y Lisboa cuyo principal atractivo es su castillo, uno de los mejor conservados de Portugal, y el pueblo que se encuentra dentro de la muralla, muy bien cuidado y uno de los orgullos del país vecino, habiendo quedado segundo en la lista de las Siete Maravillas de Portugal

La belleza de Óbidos es tal que formó parte de la dote de buen número de reinas portuguesas y hoy en día es lugar habitual de concentración para la selección de fútbol de Portugal.

Se puede hacer un paseo por la parte superior de las murallas, con unas vistas excelentes del entorno, el castillo y el pueblo. Da un poco de vértigo debido a la altura de sus muros, pero merece la pena.

Fuera de la capital municipal, Óbidos tiene hermosas playas y una laguna litoral, la Lagoa de Óbidos, donde se pueden ver numerosas aves, y una buena lista de patrimonio histórico como el Senhor Jesus da Pedra, a los pies del castillo o los restos romanos que se creen parte de la perdida Eburobrício, además de iglesias, capillas y hasta un monasterio en ruinas.

Por si le faltaba atractivo o aún estabais buscando una excusa para ir, del 16 de abril al 3 de mayo de este 2015 celebran una nueva edición del festival internacional del chocolate.

2 - Santana (Madeira)

Penha d'Águia (Faial, Madeira)

Santana es un espectáculo para los ojos, uno de esos lugares que hay que visitar antes de morirse por la cantidad de cosas que se pueden ver y visitar.

Se trata de un municipio con muchos contrastes: costero, pero casi sin playas. Zonas donde la naturaleza está "europeizada" y zonas donde prospera la naturaleza macaronésica virgen en todo su esplendor y que está considerada como Patrimonio Universal de la UNESCO, edificios que podríamos encontrar en cualquier lugar del norte de Portugal y cabañas isleñas con techo de paja y que se conocen como palhoças. O una inmensa roca en medio de un paisaje con suaves ondulaciones.

Y agua, agua por todas partes. Cascasdas, acantilados, torrentes y barrancos por todas partes, un lujo para la vista.

Varias de las más famosas levadas de Madeira discurren total o parcialmente por su término municipal, tanto por la costa, como por el interior. Tuve ocasión de recorrer la de Os Balcões, en Ribeiro Frío y la de Caldeirão Verde / Caldeirão do Inferno, que ha sido el recorrido más alucinante que hice en mi vida. Fue como pasear por una película, con esas nieblas enganchadas a los valles y esas cascadas cayendo desde las nubes.

1 - Sintra

Casona en Sintra

Siempre que me han preguntado he dicho que si sólo dispones de un día para ver algo de Portugal tu destino tiene que ser Sintra. Y es que no importa lo de acuerdo que la gente esté con uno u otro ranking de "pueblos más bonitos de Portugal" que normalmente Sintra siempre estará entre los primeros o el primero. Una cosa: Sintra es un pueblo bastante pequeño, pero el municipio ronda los 380 mil habitantes. Más que Vigo, por ejemplo.

Sintra es un lugar extraño: es una ciudad en un monte en medio de una llanura, construida entre árboles en un sitio que no los tiene y con una arquitectura maravillosa en una zona que no destaca por este concepto. Esta singularidad ha atraído al poder económico y político de Portugal desde que existe como país y fue residencia habitual de los reyes durante los meses de verano, que le dedicaron numerosas atenciones en forma de privilegios, inversiones y obras. Buena parte de este patrimonio se perdió tras el Gran Terremoto y por eso casi todo lo que ha llegado es posterior a este evento y procede de los siglos XIX y XX.

Con lugares tan imprescindibles como la Quinta da Regaleira, el Castelo dos Mouros o el Palácio da Pena, Sintra es un lugar mágico, con mucho para ver y visitar.

Azenhas do Mar (Sintra, Portugal)

Pero no es lo único para ver y visitar. Una de mis mayores debilidades de la región de Lisboa es el pequeño pueblo de Azenhas de Mar, en la freguesía de Colares, en la costa y cuyas casitas blancas bajando por el acantilado forman una imagen muy reconocible. Azenhas produce un vino muy famoso producido por vid que se plantaba a través del acantilado y que tardaba muchos años en crecer hasta ser productiva.

Y otro punto singular es el Cabo da Roca, también en Colares, que es el punto de la Europa Continental más occidental. Si vais a verlo cuidado con los fuertes vientos.



Y hasta aquí el recorrido por estos municipios. Revisando la lista me vienen a la mente muchos otros lugares de gran interés que me he dejado atrás: Porto Moniz, Tavira, Calheta, Monchique, Guarda, Covilhã, Marvão, Grândola, Mira, Cantanhede, Ourém, Leiría... tantos y tanto sitios por ver que es inevitable que cualquier lista que se haga sea una injusticia.

Así que si os apetece y os ha gustado este recorrido, podéis ver más lugares fantásticos de Portugal, nuestro desconocido y maravilloso vecino, en los siguientes enlaces.

http://viajesporiberia.blogspot.com.es/search/label/portugal
http://lugaresadescubrir.blogspot.com.es/search/label/portugal

También podéis seguirme en @lugaresadescubr si queréis estar al tanto de nuevas actualizaciones

2.4.15

Los 14 municipios más bonitos de Portugal (I)

Portugal es un país desconocido para la inmensa mayoría de los españoles, lo que resulta sorprendente en dos países vecinos que han tenido una historia en común tan estrecha.

Por suerte para mi, he recorrido el país bastante y eso me permite conocer un poco, no tanto como quisiera, a nuestros vecinos.

Basándome en esa experiencia, he aquí la lista con los municipios que más me han gustado, a falta de visitar las Azores.

Sé que muchos que podrían estar en esta lista se quedan fuera, pero también creo que nadie me puede discutir que estos hayan sido elegidos.

14 - Bragança

Castelo de Bragança (Portugal)

Lugar de origen de la última casa reinante en Brasil y Portugal, Bragança es la capital del noreste del país vecino.

La capital municipal tiene pequeñas maravillas arqutectónicas como su castillo o su Domus Municipalis, ambos enclavados en una ciudad vieja rodeada de murallas, mientras que en sus alrededores hay pueblos tan encantadores como Gimonde y el Parque Natural del Montesinho, del que dicen que es la zona más salvaje del Portugal continental.


13 - Freixo de Espada à Cinta

A Torre do Freixo (Freixo de Espada à Cinta, Portugal)


Una de las varias localidades fronterizas de la lista, en este caso con la comarca de las Arribes del Duero, en la provincia española de Salamanca, es la de Freixo de Espada à Cinta. Tiene rincones muy hermosos y apacibles a orillas del Douro, como llaman aquí al río, y pueblos con vistas privilegiadas como Mazouco.

El casco urbano tiene una arquitectura tradicional muy bien conservada, aunque es una pena que se haya perdido su castillo, del que tan sólo se conserva una torre.

12 - Barcelos

O Galo de Barcelos

A un paso de Braga y a orillas del Cávado se encuentra Barcelos, cuyo famoso gallo es el símbolo más reconocible de Portugal, más que cualquier monumento o accidente geográfico.

Hoy en día es una localidad coqueta y que ha sabido conjugar su legado medieval, su arquitectura decimonónica con tendencias más actuales. Aunque parece pequeña, su municipio tiene más de 100 mil habitantes y se trata del municipio portugués con mas freguesías (parroquias), con nada menos que 61.

11 - Castelo de Vide

 Castelo de Vide (Alentejo, Portugal)

A Castelo de Vide la llaman la Sintra del Alentejo, frase atribuída a Pedro V, y a mi me recordó más a un pueblo blanco de los que se pueden ver en Andalucía que a la auténtica Sintra. El pueblo está enclavado en un alto con el castillo que le da nombre destacando sobre el entorno y a un paso de Marvão, otro pueblo que bien podría estar en esta lista.

Por sus calles es fácil ver jardineras y está enclavado en una región de clima moderado que parece más limitar con Galicia que con Extremadura debido a su vegetación y a su verdor.


10 -  Braga

Mosteiro de Tibães (Braga, Portugal)


En España tenemos Mérida y en Portugal tienen Braga como ciudad con un riquísimo legado romano del que disfrutar. Termas, templos, anfiteatros, una maravilla. La moderna Braga se asienta sobre la antigua Bracara Augusta, que era la capital de la provincia romana de Gallaecia, con todo lo que eso significa.

Además hay más atractivos en este municipio en cuanto a la arquitectura y la religión como los santuarios de Sameiro y Bom Jesús do Monte, de gran devoción en Portugal y el Mosteiro de Tibães, cuya influencia fue enorme durante buena parte de la historia del país.

9 - Terras de Bouro

Barragem de Vilarinho das Furnas (Terras de Bouro, Portugal)

Terras de Bouro está enclavado en pleno Parque Nacional A Peneda-Gerês, se trata de un municipio con una amplia variedad de atractivos: turismo de aventura, con alquiler de quads, caballos o canoas; turismo gastronómico, con la riquísima cocina tradicional de la zona; religioso, con el santuario de São Bento da Porta Aberta; de deportes acuáticos, con su puerto deportivo; senderismo y actividades de montaña por sus muchísimas rutas abiertas e increíbles paisajes y rincones como las Cascatas do Río Arado; termal con sus varios balnearios en Vila do Gerês... un lujo para el país a un paso de Galicia, con quien limita.

También merece la pena visitar el vecino municipio de Montalegre con su castillo y el monasterio abandonado de Pitões das Júnias.

8 - Aljezur

Praia da Arrifana (Aljezur, Portugal)

El primer municipio del Algarve, si uno viene de Lisboa, es el de Aljezur. El pueblo no es gran cosa y su castillo es un pelín decepcionante pero su litoral es difícilmente superable.

Lugares como Arrifana y sus increíbles puestas de sol, su playa y sus acantilados; Carrapateira y su playa de surferos o las formaciones geológicas de Baia dos Tiros merecen una visita.

Su problema es que está rodeada de vecinos que tienen lugares de gran belleza como Monchique y sus Caldas, Odemira y su costa, Vila do Bispo y sus playas o Lagos, que aunque bastante machacada por el turismo conserva lugares tan excepcionales como la Ponta da Piedade.

Hacedme caso y no dejéis que estos sitios le hagan sombra: Aljezur es un municipio que merece cada segundo que podáis dedicarle.


Y hasta aquí esta primera entrega. El próximo día repasamos mis siete preferidos, aunque podéis estar seguros de que estos siete son geniales y para ordenarlos de mayor o menor casi recurro a echarlo a suertes porque está muy difícil elegir entre varios de ellos.

La segunda parte, con los siete que más me han gustado, está aquí, en este enlace

17.7.14

Playas de Portugal: Almograve (Odemira, Alentejo)

Praia do Almograve (Odemira, Portugal)

El concelho de Odemira es el más extenso de Portugal, y aunque el interior no me parece ninguna maravilla la cantidad de cosas interesantes que hay para ver en su costa es absolutamente impresionante.

Lugares como Entrada da Barca, Zambujeira do Mar, Alteirinhos, Vila Nova de Milfontes, el impresionante Cabo Sardão o incluso su límite sur en la Ribeira de Odeceixe que se merecen una visita.

Praia de Almograve (Odemira, Portugal)

Dentro de Odemira Almograve es una de las mayores playas y lo que vemos en la primera foto es simplemente una pequeña cala en la parte norte de la misma. Hacia el sur se extiende un cordón dunar de buena altura que separa a la playa del pueblo, al que protege de los temporales que puedan venir del mar.
Praia de Almograve (Odemira, Portugal)

De hecho, por toda la Costa Alentejana y la del Algarve hay abundancia de dunas fosilizadas o en proceso de fosilización. Cuando el mar estaba unos 120 metros por debajo de su nivel actual, durante las glaciaciones, aquí debió de haber unos arenales impresionantes y el viento debía formar auténticas tormentas de arena.

Como tantas playas de Portugal, sobre todo de las existentes desde Cabo San Vicente hasta Sines, es muy apreciada por los surfistas debido a sus olas y a la tranquilidad del lugar.

Además, el entorno está en unas magníficas condiciones y en medio del Parque Natural del Sudoeste Alentejano y la Costa Vicentina, lo que lo ha protegido, en parte, de la voracidad inmobiliaria.

¿Cómo llegar a Almograve?
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    23.1.10

    Lugares a Descubrir: Portugal y Andalucía (y VII): De Mérida a Galicia por Portugal

    En el blog Lugares a Descubrir puedes seguir esta entrada con todas las actualizaciones que se le vayan haciendo.

    También puedes leer allí el índice de rutas completo.


    Castillo de Alburquerque (Badajoz, Extremadura)
    Castillo de Alburquerque

    Castelo de Marvão (Portalegre, Portugal)
    Castelo de Marvão

    Castelo de Marvão (Alentejo, Portugal)
    Castelo de Marvão

    Marvão - Castelo de Vide (Portalegre, Portugal)
    Carretera Marvão-Castelo de Vide

    Castelo de Vide (Alentejo, Portugal)
    Castelo de Vide

    Centum Cellas (Belmonte, Portugal)
    Centum Cellas

    Con esta etapa termina nuestra larguísima ruta por el occidente de la Península Ibérica que nos ha llevado a recorrer buena parte de Portugal, Andalucía Occidental y un poquito de Extremadura.

    Para finalizar vamos a cerrar el círculo volviendo a Galicia por el Portugal interior, mucho menos conocido en España, si cabe, que la costa lusa.

    La primera parte de la etapa va a ser un pequeño recorrido por algunos castillos de frontera, y podemos empezar por visitar la capital de la provincia, a unos 50 kms por la A-5, que vendría siendo una de las autovías más importantes de España ya que une directamente Madrid con Lisboa (en territorio luso su nombre es A-6), y por tanto canaliza buena parte del tráfico de mercancías entre ambos países y desde Portugal hacia el resto de Europa.

    Dentro de
    Badajoz hay un puñado de cosas para ver, como la alcazaba, la puerta de Palmas o los jardines de la Galera. De Badajoz cabe decir que fue fundada por los árabes, al parecer sobre un asentamiento visigodo en decadencia, por un tal Ibn Marwan, ("el hijo del gallego"), que sería un renegado.

    Por toda esta tierra hay muchos castillos, como el de
    Alburquerque, aún en la provincia de Badajoz y en la carretera que une a la capital provincial con Valencia de Alcántara. Este fue otro de esos castillos de frontera que sirvieron para proteger a Castilla de los reinos musulmanes primero, y después para proteger a Castilla de Portugal. Actualmente se está construyendo un parador de turismo en él que no parece contar con el favor de los vecinos.

    Siguiendo hacia tierras de Alcántara, por un paisaje llano pero que se va ondulando progresivamente hasta encontrar algunas crestas graníticas y apareciendo cada vez más pino. Y si vemos hacia el oeste vemos que es un poco más escarpado y un poco más verde: se trata de la Serra de São Mamede, ya en Portugal. Estamos así de cerca de la frontera.

    Lo poco que vi de San Vicente y Valencia de Alcántara no era demasiado seductor (apenas una iglesia) y ni me detuve, así que proseguí viaje hasta
    Marvão, ya en territorio portugués.

    Antes hablaba del fundador de Badajoz, Al-Marwan. El parecido entre su nombre y Marvão no es casual, ya que también fue el fundador de este lugar. Marvão es un castillo construido en un pico desde el que se domina toda la comarca circundante, la vecina Castelo de Vide, la Serra de São Mamede y las tierras al otro lado de la frontera española. Dentro del castillo, además de las torres, es interesante visitar la cisterna que nos da una idea de cómoalmacenaban el agua en esa época (y lo potable que podía ser...)

    Debo decir que las vistas desde el castillo son impresionantes, y que el pueblo que le rodea es precioso y tiene varios miradores y merece la pena invertir algo de tiempo en callejear por él.

    Y ya que vemos
    Castelo de Vide, pues allá nos dirigimos, a visitar sus murallas y sus jardines, que le han valido el sobrenombre de "Sintra del Alentejo".

    En Castelo Branco no he parado, aunque queda al lado de la autopista, y de Covilhã tampoco puedo decir nada, aunque desde el coche se veía bastante prometedora. Pero el tiempo, amigos, es el que es y yo no lo tenía para visitar Covilhã, que está construida en la ladera de una montaña, al pie de la Serra da Estrela.

    Un poco más adelante está nuestra penúltima parada,
    Centum Cellas, en Colmeal da Torre (Belmonte). Queda bastante cerca de la autovía, así que no hay que hacer demasiados números para dar con el sitio.

    Centum Cellas es una construcción que, hasta donde sé, procede de tiempos romanos. Fue una
    villa con una arquitectura bastante peculiar, que al ser despojada de sus elementos de madera y ser en parte canibalizada ha adquirido un aspecto único que ha dado lugar a numerosas leyendas.

    Por cierto, que si hay tiempo y apetece, en Belmonte hay un castillo que tiene buena pinta, pero que no conozco. Se ve desde Centum Cellas, así que tampoco debe ser muy difícil llegar hasta él.

    Otra posible parada puede ser Guarda, con su imponente Sé (Catedral) y su gárgola vuelta hacia España, mostrándole el culo en señal de desprecio y desafío. Como se puede suponer, Guarda tuvo protagonismo en algunos episodios en las guerras que enfrentaban a Castilla y Portugal.

    Por último Viseu puede ser otra parada interesante (aunque tampoco pude visitarla por falta de tiempo). Tiene muralla romana, otra posterior medieval, iglesias, capillas, basílicas y unos cuantos
    paços. Por desgracia, tampoco tuve tiempo de parar aquí, pero espero corregirlo en el futuro.

    Y de aquí, a España. Hay una bifurcación de autovías, las dos libres de peaje: podemos ir hacia el norte y pasar por Chaves, cuyo castillo y murallas, además de sus otros muchos monumentos, pueden ser un buen final de viaje antes de volver a territorio español cerca de Verín (Ourense)... o bien ir a Aveiro y regresar por Porto hacia la frontera en Tui. Esta segunda opción nos obliga a pasar por Porto y a volver a enfrentarnos a su alocado tráfico, lo cual es una cuestión a tener muy en cuenta.

    Y con esto finalizamos la ruta. Espero que os haya gustado y que os sirva de alguna utilidad en vuestros viajes por alguno de los lugares que hemos visitado.

    El Mapa
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    27.12.09

    Portugal y Andalucía (II): Un segundo vistazo a Sesimbra

    Lagoa de Albufeira, Sesimbra (Alentejo, Portugal)
    Lagoa de Albufeira


    Raio de can
    Lagoa de Albufeira


    Día de playa en Aldeia do Meco (Sesimbra, Portugal)
    Praia do Meco


    Cabo Espichel (Sesimbra, Portugal)
    Cabo Espichel


    La familia que se despeña unida... (Cabo Espichel, Sesimbra, Portugal)
    Cabo Espichel


    Mosteiro do Cabo Espichel (Sesimbra, Portugal)
    Mosteiro do Cabo Espichel


    Faro do Cabo Espichel (Sesimbra, Portugal)
    Cabo Espichel


    Castelo de Sesimbra
    Castelo de Sesimbra


    Saltamos desde Óbidos a Sesimbra. En la etapa anterior terminé de noche, así que lo que hice fue entrar en autopista y cruzar el tajo. Fue como hora y pico por autopista (en obras) y unos cuatro euros y pico de peaje. No demasiado para la distancia recorrida.

    En raras ocasiones me pasa lo que en esta: voy a un sitio y no me convence del todo... y vuelvo y se confirma... y vuelvo y resulta que no podía estar más equivocado porque el lugar, en realidad, es una preciosidad. Eso es lo que pasa con Sesimbra: al igual que Ferrol, el casco urbano no seduce a nadie, pero sus alrededores son impresionantes.

    Como en nuestras últimas rutas, recomiendo tener abierto el mapa del trayecto al tiempo que se lee esto, para no perdernos. Ir contando cada cruce no tiene mucho sentido teniendo Google Maps.

    Vamos a salir de Lisboa y cruzar el puente 25 de Abril, que por si solo ya debería ser un destino: en alguna foto que hice la gente lo confundió con el Golden Gate de San Francisco y sigue siendo el puente de los que he visto que más me gusta. Incluso más que el enorme y cercano Vasco da Gama.

    Una cosa que no sabe mucha gente de España es que ambos puentes están en autopistas de peaje pero que no es necesario pagar peaje para usarlos: en cualquiera de los dos se puede abandonar la autopista en la primera salida sin coste alguno.

    Así que cogeremos esa primera salida y nos dirigiremos a ver la Lagoa de Albufeira. El camino que vamos a seguir a mi me encanta: se trata de una carretera que avanza entre pinares que crecen en una extensa región cubierta por arenas y dunas. El aporte de áridos en tiempos en que el nivel del mar estaba más bajo debió ser ciertamente monstruoso, ya que en otras regiones cercanas, como la península de Troia, un poco más al sur, se observa el mismo fenómeno.

    Esta laguna está formada por dos cuerpos lagunares unidos por un canal poco profundo, y recibe su agua de una serie de regatos, además de la que se pueda filtrar a través del cordón dunar que la cierra.

    Este cordón se abre de forma periódica por la mano del hombre para que el agua de la Lagoa se pueda renovar. El canal abierto se cierra poco después de forma natural. Hay constancia de que este proceso se lleva haciendo desde el siglo XV.

    Tanto la parte central de la Lagoa como el cordón dunar que la cierra y el canal de desagüe son muy bonitos, y la gama de colores y el contraste entre bosque, duna, laguna y mar es de una belleza muy particular.

    Por cierto que se puede avanzar por la costa desde Caparica hasta un poco más al sur, siendo un ejemplo de las kilométricas playas de las que dispone el litoral luso.

    De hecho, podríamos avanzar hasta nuestra siguiente parada caminando por la costa (a costa de dejarse las piernas en el intento). La llamada Praia do Meco tiene otros muchos nombres, y por aquí, en dirección sur según creo recordar, hay algunas playas nudistas (de las poquísimas que en Portugal tienen autorización para esta práctica).

    Praia do Meco tiene mucha fama por la región de Lisboa, y la verdad es que a mi me parece bastante bonita. No tanto como la Lagoa, pero por su situación y por la escasa presión urbanística a mi me parece bastante recomendable.

    Y de aquí, al Cabo Espichel, lo que vendría siendo el punto más occidental de la península de Setúbal. Cabo Espichel es realmente bonito: costa de altos acantilados, pequeñas
    azenhas de buena profundidad y luego están su faro y los restos del monasterio, hoy en restauración y que en sus buenos tiempos contaba con un acueducto, un teatro y que tenía el favor y la protección de la Corona portuguesa, que lo frecuentaba.

    Por sus vistas, y lo bonito del paisaje, y también por el monasterio, a mí me parece imprescindible acercarse si uno visita Sesimbra.

    Y de aquí vamos a ver el castillo de Sesimbra. Construido originalmente por los musulmanes, el primer rey de Portugal, Afonso Henriques lo conquistó y se perdería brevemente durante el reinado de su sucesor, para ser recuperado y no volver a dejar de estar bajo bandera lusa salvo en los períodos de unión entre Castilla y Portugal

    Sesimbra es uno de los pocos puertos naturales de la península de Setúbal, y su flota es exclusivamente pesquera o recreativa. Está llena de restaurantes donde poder degustar una buena parrillada de pescado.

    El final de esta etapa se acerca. Ahora seguiremos hacia Setúbal por la Serra da Arrábida. La Serra es bastante peculiar, tanto por su orografía, como por sus acantilados, bastante diferentes de los que vimos en el Cabo Espichel, pero casi tan escarpados como aquellos y cubierto por una densa mata de bosque de poca altura.

    La carretera que cruza esta Serra tiene dos ramas: una que va por el Monasterio, que tiene mucha fama pero que no conozco, y la que tomé yo, que es una carretera costera sinuosa, con excelentes vistas y que desciende hasta las playas de la zona, de gran popularidad entre los habitantes de Setúbal, ya muy cercana.

    A mí esta carretera me recuerda a las típicas
    coastal roads que a veces se ven en videojuegos y películas, con esos túneles excavados en la roca y curvas pronunciadas que discurren sobre el acantilado.

    Y por aquí vamos a terminar, justo delante de un faro, donde podemos aparcar y ver al otro lado del canal donde termina el estuario del río Sado la península de Troia, que ya habíamos visto en una ruta anterior y que está horriblemente desfigurada por unos edificios y unas urbanizaciones que jamás se debieron construir allí, sobre todo porque se supone que es una zona protegida.

    El Mapa
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    1.10.09

    Cabo Espichel, Sesimbra

    Faro do Cabo Espichel (Sesimbra, Portugal)

    Cuando fui por primera vez a Sesimbra, hace ya tantísimos años, ni sospechaba la gran cantidad de tesoros que guarda este hermoso concelho portugués.

    Me quedé, igual que mis compañeros, con la imagen de un pueblo cochambroso, avejentado y terriblemente decadente.

    Y a muy poco de nosotros estaban la Serra d'Arrábida o el espectacular Cabo Espichel, con su monasterio abandonado, sus vistas y su faro.

    Y no mencionemos Praia do Meco o la Lagoa de Albufeira, cuya desembocadura forma una de las playas más hermosas de cuantas conozco, con sus dunas y arenales.

    Esto sólo hace que me pregunte cuántos sitios habré visitado dejándome atrás lo mejor y teniendo, por ello, una mala impresión del lugar. Sabe Dios.

    En cuanto a la foto, mucha suerte. Resulta que iba a sacar una foto del faro y se pasó la
    carrinha esta, haciéndome pensar que la foto se iba al carajo... pero a medida que avanzaba y se acercaba al faro empecé a verle posibilidades al asunto. Apunté, disparé... et voilà!

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    28.2.09

    Lugares a Descubrir: Portugal de Norte a Sur (III)

    Cerca Nova, Porto Covo
    As Furnas y R. Mira desde VN Milfontes
    Cabo Sardão
    Entrada da Barca
    Zambujeira do Mar desde el Norte
    Alteirinhos, Zambujeira do Mar (Odemira, Portugal)
    Alteirinhos (Norte)

    Alteirinhos, Zambujeira do Mar (Odemira, Portugal)
    Alteirinhos (Sur)

    Praia de Odeceixe (Aljezur, Portugal)
    Praia de Odeceixe

    Baia dos Tiros (Aljezur, Portugal)
    Baia dos Tiros

    Pedra da Mina (Aljezur, Portugal)
    Pedra da Mina

    Castelo de Aljezur (Algarve, Portugal)
    Castelo de Aljezur

    Praia da Arrifana (Aljezur, Portugal)
    Praia da Arrifana

    Solpor en Arrifana (Aljezur, Algarve) (88 mil visitas)
    Solpor en Arrifana

    Si no fuera parte de una ruta mayor, la hubiese titulado "Las playas del Alentejo y el norte del Algarve" ya que de Sines hacia el Sur nos vamos a dedicar a ver sobre todo playas y litoral. Es hora de ponerse un poco morenos y de pasar un poco de calor.

    La ruta es hoy más corta, pero nuevamente recomiendo ver el mapa (hay un pequeño fallo para ir de Zambujeira do Mar a Alteirinhos, porque no es necesario dar semejante rodeo). Hoy haremos apenas 130 kilómetros, pero nos va a llevar todo el día.

    Nos habíamos quedado en Porto Covo, Sines. Nuestra mañana puede comenzar conociendo las playas que mencionábamos ayer... y es que las playas de Porto Covo son realmente hermosas y el sol de la mañana les sentó realmente bien cuando estuve.

    Yendo de Porto-Covo hacia el sur podemos hacer una pequeña parada en la Ilha do Pessegueiro. No recuerdo exactamente de donde le provenía el nombre, pero no tenía que ver con los melocotoneros (es lo que significa pessegueiro en portugués). Fue poblado por los cartagineses y se proyectó construir un puerto aquí, dada la escasez de abrigos naturales que hay en esta parte de la costa, y también para proteger la costa de los piratas. Finalmente el proyecto fue abandonado al ser trasladado su responsable, tras haber construido el fuerte que iba a proteger a las instalaciones portuarias. Aunque parezca de roca, los carteles aseguraban que la isla es en realidad una duna fosilizada formada cuando el mar estaba más bajo.

    Seguimos hacia el sur siguiendo los pasos del ingeniero transferido, yendo a Vila Nova de Milfontes, de cuyas defensas también es responsable. La parte nueva de VN de Milfontes es tan anodina como casi todos los ensanches portugueses construidos al calor del urbanismo desaforado de los últimos años, pero el casco antiguo merece la pena. Lo más interesante es acercarse hasta el mirador situado al lado del fuerte, donde tendremos unas maravillosas vistas del Río Mira, uno de los menos contaminados de Portugal (según comentaron en una de mis fotos de flickr).

    Desde aquí podemos ir hacia la playa de As Furnas que queda justo delante de Vila Nova. Si te vas a quedar en la villa, puedes pasar al otro lado en un barco que hace trasbordos cada hora... o puedes ir en coche al otro lado, que fue mi caso. Es una playa coqueta con un sistema dunar degradado.

    A partir de aquí estaremos en territorio de Odemira, el mayor concelho de Portugal, y recorreremos casi toda su costa.

    Nuestra siguiente parada va a ser la preciosa y enorme playa de Almograve, rodeada de un sistema dunar donde también hay dunas fosilizadas. Aquí ya comenzamos a ver el tipo de playas que nos acompañará hasta Cabo São Vicente: amplias, abiertas al mar y con una geología irreal (al menos para mí, que soy gallego). Me encantan esas rocas, como si fuesen restos orgánicos retorcidos y petrificados. Muy posiblemente sea lava, a juzgar por el aspecto.

    De Almograve hacia el sur vamos a estar bastante rato sin playas: la costa es aquí alta y escarpada, con lugares tan acojonantes como Cabo Sardão, nuestra siguiente parada. Las vistas son sobrecogedoras, viendo como esos acantilados quebrados caen al mar de una forma tan radical. Y el viento sopla... así que puedes sentir vértigo muy fácilmente.

    Poco antes de Zambujeira do Mar está el pequeño puerto pesquero de Entrada da Barca, que me pareció uno de los lugares más encantadores de todo el viaje. La costa es tan jodida que es uno de los pocos sitios donde los pescadores pueden resguardar sus barquitas con un poco de seguridad.

    Recuerdo haberme parado antes de entrar en Zambujeira, y ver un enorme espolón de roca adentrándose al mar, desde un mirador que estaba en la parte alta de unas dunas fosilizadas. Eso de ver arena fósil es algo que todavía no acabo de asimilar del todo. Hasta ese viaje sólo había visto algo parecido en el Monte de San Pedro en A Coruña... y detrás de un cristal.

    La construcción de apartamentos y hoteles en Zambujeira do Mar le ha quitado buena parte del interés al pueblo, del que pasamos de puntillas con bastante alegría. Bajamos a la playa y luego seguimos por una pista de tierra hasta llegar a Alteirinhos (este es el camino que no aparece en Google Maps).

    Alteirinhos es una playa amplia y preciosa, a la que se baja por una escalera construida sobre el acantilado. La parte sur de la misma es nudista. Hay poca gente y se está muy a gusto, y además tienes unas vistas tremendas, de unas formaciones rocosas absolutamente espectaculares. No es tan bonito como muchas playas gallegas, pero a mi me encantó.

    De Alteirinhos nos iremos hacia Carvalhal da Rocha, otra playa muy coqueta, y saldremos por Brejão hacia la N-120 que nos llevará a nuestra siguiente parada, la praia de Odeceixe, que está situada en la desembocadura de un río (el Seixe) y es completamente diferente a lo que hemos visto hasta ahora. Ese río es además la frontera entre el Alentejo y el Algarve, en el cual estaremos a partir de ahora. De esta zona me gustaron mucho las fincas cultivadas sobre el terreno de inundación del propio río.

    Aljezur es el nombre del primer concelho algarvío. Y lo primero que conoceremos de su inmensa costa es la espectacular Baía dos Tiros, un mirador natural sobre un acantilado que te hace sentir pequeño, muy pequeño. Las rocas son nuevamente irreales, como surgidas de la imaginación de Tim Burton o alguno de sus alocados directores artísticos.

    Después, si nos apetece otro poco de playa, Pedra da Mina con sus rocas (las rocas, siempre las rocas... pero es que me encantaron) es una buena opción.

    Había dicho que no había muchas playas como Odeceixe, pero lo cierto es que hay otra muy parecida y muy cerca: la playa de Aljezur, rodeada de inmensas dunas y algunas explotaciones acuícolas en la Ribeira de Aljezur. Una playa demasiado turística para mi gusto.

    Aljezur mismo tiene una cosa muy interesante que ver: su castillo, que fue construido por los árabes en los tiempos en que estos se adueñaron de la península. Desde las cercanías del castillo dispondremos de un mirador privilegiado sobre toda la zona circundante, y viendo la Serra do Monchique un poco más a lo lejos.

    Saliendo de Aljezur podemos dirigirnos hacia Vale da Telha (que parece ser una urbanización enorme y que no conocí) y nuestra última parada, Arrifana, cuyos espectaculares acantilados no tienen nada que envidiar a los de Fisterra, por ejemplo y desde los que presencié una puesta de sol espectacular.

    Si nos situamos en los restos del fuerte que hay en la localidad, podemos ver hacia el sur la costa de Carrapateira, que conoceremos en nuestra próxima entrega. Porque esta etapa se termina aquí.

    Para pasar la noche recomiendo bastante irse hasta Salema, en la freguesía de Budéns (Vila do Bispo) y meterse en el camping Quinta dos Carriços: más caro que los que vimos hasta ahora, pero a cambio nos da unas instalaciones inmaculadas (al menos en la parte nudista del cámping), mucha amplitud (tanta que te puedes sentir como si fueras el único habitante del cámping... y además una parte apreciable del mismo es monte a pelo, sin desbrozar ni nada: les sobra espacio). El personal, sosete pero atento, y además la situación geográfica le hace ideal para explorar el occidente del Algarve con calma.

    El Mapa
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    26.2.09

    Lugares a Descubrir: Portugal de Norte a Sur (II)

    Ribeira d'Ilhas
    Praia dos Pescadores, Ericeira
    Azenhas de Mar
    Palacio Nacional de Sintra
    Alcornoques en el Alentejo
    Praia do Salto (Porto Covo)
    Vamos a iniciar esta ruta donde dejamos la anterior: en Peniche. Como esta ruta también es un poco larga, nuevamente voy a recomendar echar un ojo al mapa y no perderlo de vista porque no me voy a parar a indicar qué carretera coger ya que el post va a ser un poco largo.

    De Peniche lo que ya había dicho en el post anterior: los acantilados merecen la pena y tal vez una visita a las Ilhas Berlengas puedan suponer una excursión interesante. Para ir hay que coger un barco en el puerto pesquero, y tras 15 kms de viaje se llega. No he estado y sólo las conozco por foto: playa pequeña y abarrotada y un fuerte que me pareció muy interesante.

    Otra cosa acerca de Peniche es que tiene una cierta fama entre los surfistas del país. De hecho, muchas de las playas que vamos a ver hoy estaban llenas de practicantes de este deporte. No es extraño, por otra parte, que haya tantos practicantes de surf en Portugal con tantos kilómetros de costas.

    Lo primero que nos llamará la atención es que el paisaje no se parece en nada al que hemos visto hasta ahora, que parecía un poco una prolongación de Galicia (a pesar de lo espectacular de las montañas que rodean Aljubarrota), si no que de repente el terreno se vuelve más llano y más árido... como Castilla, pero más verde.

    Primera parada: Torres Vedras. Realmente si andamos mal de tiempo la podemos obviar ya que lo único interesante que vi, además de su casco antiguo, son los restos de su castillo, en pésimo estado de conservación (que sí, que vale, que el terremoto de Lisboa le hizo mucho daño... pero eso fue en el siglo XVIII), y con modernos apartamentos construidos casi adosados a sus muros. Un asco.

    Volveremos a dirigirnos hacia el mar, hacia Ericeira, pero por el camino nos encontraremos una curiosidad (para los españoles), y es que pasaremos por un pueblo llamado Gibraltar.

    Antes de llegar a Ericeira veremos ya algunas playas como São Lourenço o Ribeira d'Ilhas (atestada de surfistas) que nos van a servir de aperitivo para las que vendrán en el futuro.

    Ericeira es un pueblo de pescadores que está hipertrofiado por la influencia del urbanismo salvaje. Es uno de esos pueblos cercanos a Lisboa que han visto cómo sus cercanías se llenaban de apartamentos de segundas residencias vacacionales para los capitalinos y gentes del interior. Gracias a Dios, aún se puede pasear por su interior sin que los ojos te duelan, aunque la densidad de turistas por metro cuadrado le hace perder cierto encanto. Recomiendo visitar la plaza, y también la Praia dos Pescadores, en la parte baja del pueblo, junto al puerto. Muy bonita para ser urbana.

    Como curiosidades sobre Ericeira, decir que en su escudo aparece un erizo de mar (de ahí el nombre) y que desde aquí partió el último rey portugués al exilio.

    Al salir del pueblo podemos ver una playa también muy bonita. Merece la pena detenerse unos segundos en el mirador para admirar el pueblo y las vistas a la playa.

    Sigamos: vamos a ir a una de mis paradas preferidas, si bien cuando fui me decepcionó un poco, ya que las fotos que había visto me parecían espectaculares. Ahora, con el tiempo y la distancia lamento no haber callejeado un poco por ella y trataré de subsanar este fallo en próximas visitas, porque Azenhas de Mar, un pequeño pueblo de Sintra que no aparece ni en Google Maps ni tampoco en el GPS se merece eso. Azenhas está construida sobre un acantilado, y sus casas van haciendo camino hasta llegar a una pequeña playa. Es mejor ver una foto que describirlo. Por cierto, un aparcamiento situado a la zona sur tiene una caida a pico hasta el mar que acojona un poco.

    Siguiente parada, Cabo da Roca. No es gran cosa, aunque tiene unas vistas decentes... pero es que hay que parar: es el punto más occidental de la Europa continental. Sólo por eso se merece una parada momentánea. Cuando fui de pequeñito hasta vendían pergaminos conmemorativos (el mío sabe Dios debajo de que piedra puede estar)

    De aquí iremos a Sintra, la antigua capital de la Jet Set europea (bueno, habría que añadir a Cascais y Estoril que estaban en el ajo y que son limítrofes con Sintra). Sintra es parada obligada. Hay que visitar el Castelo dos Mouros y el Palacio da Pena, así como el Palacio Nacional. No me extiendo con esto porque ya lo habíamos visto en esta ruta.

    Podríamos dirigirnos a Lisboa, pero en lugar de eso vamos a rodearla para atravesar el Tajo (Tejo en portugués) por el Ponte Vasco da Gama, el puente colgante más largo de Europa. Lisboa merece la pena, claro... pero no tenemos tiempo. Si decidís parar, Chiado, Estufa Quente, Castelo de São Jorge, la Sé, el Monasterio de los Jerónimos y la Torre de Belem, por destacar algunas cosillas. Así que tampoco veremos el distrito de Setúbal (dicen que es muy feo), ni tampoco revisitaremos Sesimbra

    La autopista a la que pertenece el Vasco da Gama es de peaje, pero podemos evitarlo saliéndonos en la primera salida, a la N-5 que va a Alcacer do Sal o Montijo. A partir de aquí nos meteremos en plantaciones de alcornoques primero y de pinos después, en carreteras rectas con poco tráfico y por tramos muy anchas y cómodas. Con el discurrir de los kilómetros veremos que toda la zona es un inmenso campo dunar sobre el que nacen los pinos... y estamos a bastantes kilómetros del mar. Si alguien tiene una buena explicación de cómo se formó la zona, estaría muy agradecido.

    Por cierto, una vez que nos metemos al sur del Tajo ya estamos en el Alentejo, cuya capital, Évora, ya conocíamos de una ruta anterior.

    La N-5 nos va a dejar en Alcacer do Sal, uno de los pueblos más antiguos de Europa (fundado por los fenicios) y antigua capital de provincia de alguno de los reinos árabes que desaparecieron con la Reconquista. Desde aquí partiremos hacia la Península de Troia siguiendo el curso del Rio Sado (no me he inventado el nombre) a medida que se abre en estuario.

    Troia fue sin duda la mayor decepción de todo el viaje. Es una península de arena preciosa y le han construido una urbanización, un campo de golf y cuando fui el verano pasado estaban montándose todo un Resort con hoteles, edificios y demás parafernalia. Es zona protegida, así que me pareció un crimen.

    Desde Troia hacia el sur tenemos una playa contínua de decenas de kilómetros que llega hasta Sines y que está separada de la carretera por un cinturón dunar. No sabría deciros cuál es el mejor tramo para bañarse, aunque tengo entendido que por algún lado se hace nudismo. Lo que sí puedo decir es que hay tan poca gente que se está muy relajado: ni ruidos, ni aglomeraciones. La playa más tranquila que vi en Portugal. Será por eso que quieren echarla a perder.

    Rumbo sur y nos dirigiremos hacia la Lagoa de Santo André, que pertenece al concelho de Santiago do Cacém. La Lagoa es objeto de una pequeña ceremonia anual ya que a finales de marzo o principios de abril se rompe el cordón dunar que la separa del mar para que el agua se renueve. En este post teneis un vídeo donde se puede ver el proceso. Justo aquí al lado está Vila Nova de Santo André, una de las ciudades más jóvenes de Portugal (fundada en 1973) y que ahora cuenta con una población de unos 11 mil habitantes, aunque fue pensada para albergar unos 100 mil. Es en realidad un dormitorio de la cercana Sines.

    Desde aquí nos iremos al interior para visitar Santiago do Cacém y su castillo, de origen árabe. Se supone que lo de Cacém es una lusificación del nombre de un tal Kassem que sería el fundador del pueblo.

    Nuestra penúltima parada será Sines, cuna de grandes navegantes y cuyo vecino más famoso fue Vasco da Gama, el descubridor de la ruta a la India doblando el Cabo de Buena Esperanza. Su industria más potente es su puerto, el más grande desde Lisboa al Cabo São Vicente. En Sines hay una refinería.

    Hablando de eso... ¿recordáis lo que dije de los Intermarché y el combustible? Pues antes de entrar en Sines, si uno viene desde Santo André hay uno. No es tan barato como el de Alcobaça, pero es mejor que las gasolineras normales.

    Desde Sines hacia el sur hay un cambio importante en la costa: desaparece la playa kilométrica de antes y la costa comienza a escarparse. Las playas estarán ahora entre acantilados o serán pequeñas calitas como las que veremos en Porto Covo, nuestra última parada de hoy. Merece la pena pasearse por los acantilados y ver el rosario de pequeños arenales: Serro D'Aguia, Salto, etc.

    Aquí fue donde me alojé. Hay varios campings y el que conozco es Costa do Vizir y más o menos lo mismo que en Peniche: personal desagradable (incluso se negaron a darme una toma eléctrica y tuve que porfiar hasta que cedieron), no dejan meter coches en el cámping e instalaciones de ducha y baños en un estado sanitario bastante dudoso. Al parecer han tenido problemas con clientes españoles porque nada más detectar tu nacionalidad ya te miran raro. Y conmigo aún se portaron porque hablo portugués. Muy caro para lo que ofrece.

    El mapa
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