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9.7.14

Playas de Cantabria: Sonabia

Sonabia

Aunque no tienen la misma fama que las playas andaluzas o las del Mediterráneo, lo cierto es que las playas del Cantábrico no tienen nada que envidiar a las anteriores ¡más bien al contrario!.

Rodeadas de vida, con un mar con carácter rompiendo contra sus acantilados, la arena más fina que se pueda imaginar y con unos colores irrepetibles, las playas cantábricas españolas son realmente espectaculares.

Sonabia

Una de estas playas, de las que más me ha impresionado es Sonabia, en Cantabria, una playa semivirgen que se encuentra en el concejo de Liendo, a un paso de Castro Urdiales y a 45 minutos de Bilbao.

Sonabia, también conocida como Valdearenas, es una playa nudista pequeñita y que posee un paisaje ciertamente espectacular, con ese acantilado que se introduce tierra adentro, al parecer conocido como "La Ballena", debido a su tamaño, y los otros, un poco más clásicos, contra los que rompen las olas.

El nudismo en Sonabia viene de antiguo, ya que era una playa alejada de los centros de población y por tanto no demasiado en el foco de las autoridades en el tiempo en que el nudismo era ilegal en España.

 
Por si no hubiese razones suficientes para visitarla, en Sonabia hay algo que la convierte en una playa única en España: no hay ninguna otra dentro de nuestro país donde aniden buitres. En la parte superior del acantilado los buitres leonados reinan y regalan a los visitantes la insólita estampa de unos buitres sobrevolando el Cantábrico.

¿Cómo llegar a Sonabia?

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Playa de Comillas
Ría de la Rabia
San Vicente de la Barquera desde Oyambre
Castillo de San Vicente de la Barquera
Ría de la Barquera

Hacía tiempo que tenía aparcados estos posts (en realidad, tampoco estoy muy al día escribiendo en el blog), y ya me apetecía. Hoy vamos a conocer las ciudades del occidente de Cantabria, que son las que más fama dan a la comunidad

Partiremos de Torrelavega, donde teníamos nuestro centro de operaciones debido a su excelente localización, con unas comunicaciones maravillosas con todo el resto de la región.

Nuestra primera parada será la llamada Costa Quebrada, en Liencres. Vamos a saltarnos Suances que tiene mucha fama, pero de la que me han hablado fatal (cosas del urbanismo salvaje) y empezamos por aquí. Aunque no tengo fotos del lugar, no es difícil encontrarlas por Flickr y apreciar su increíble belleza. Para ir de Torrelavega hasta aquí hay que tomar la A-67 y en la salida 195 la carretera CA-231. A partir de este punto deberemos ir hacia la playa de Arnia, aunque toda la costa de esta zona es un espectáculo.

De vuelta a la A-67 volveremos hacia Torrelavega y allí cogeremos la CA-131 que nos llevará a Santillana del Mar, uno de los pueblos más famosos de España tanto por su geografía urbana, maravillosa, como por la preciosa colegiata de Santillana (entrada, 3 euros). El único pero es la gran cantidad de turistas que circulan por sus calles, lo que puede llegar a ser ciertamente agobiante.

Como curiosidad mencionar que se llama a Santillana la "ciudad de las tres mentiras" ya que ni es santa, ni llana, ni tiene mar

Siguiendo por la CA-131 nuestro siguiente destino será Comillas, aunque por el camino veremos interesantes edificios como una iglesia en Cóbreces.

Comillas, también conocida como la "Villa de los Arzobispos" es una interesante población cuyas casas, de influencias indianas, fueron levantadas por los emigrantes de las américas que tuvieron éxito y volvieron a su tierra natal. Además, la burguesía castellana y madrileña eligió Comillas para pasar sus vacaciones estivales, lo que explica la suntuosidad de sus mansiones y la existencia de la Universidad Pontificia y del Seminario Mayor, próximamente sede de la Fundación Comillas, que dejará así su sede del hermoso palacio de Sobrellano.

En Comillas, además, podremos admirar su cementerio, construido en el interior de los muros de una iglesia derruida, un mirador sobre la playa y el espantoso (lo siento, no consigo describirlo de otro modo) Capricho de Gaudí.

Nuestro camino prosigue hasta San Vicente de la Barquera, famoso por el Parque Natural de Oyambre y porque allí nació David Bustamante, uno que participó en la primera edición de Operación Triunfo y dice que sabe cantar. Me quedo con Oyambre, claramente, con cuyos límites nos topamos al cruzar la pequeña y hermosa Ría de la Rabia.

Una vez pasamos la ría podemos parar en una zona donde la Rabia recibe las aguas del río Capitán, y su extraña plantación inundada (si alguien puede darme más datos sería estupendo)

Antes de llegar a San Vicente podemos desviarnos por la carretera que va a Oyambre para admirar las increíbles vistas de la entrada de la ría de la Barquera y de la propia San Vicente, para después proseguir y cruzar esta ría por el Puente de la Maza.

El casco urbano de San Vicente me resultó realmente bonito, con un castillo muy bien conservado y un mirador, en lo alto de la villa, que domina la Ría de la Barquera, los picos de Europa y el mismo pueblo. Impresionante.

Al igual que Comillas y Santillana, su gran defecto es la cantidad de turistas... pero oye, nosotros también lo somos.

Nuestro penúltimo destino será la frontera astur, con una breve visita a las rías de Tina Mayor y Tina Menor, para lo cual tomaremos la A-8 hasta la salida para Pechón. Pechón está enclavado entre ambas rías, así que recorrer la vieja carretera que pasa por el pueblo es una gran idea para verlas. Merecen la pena.

Para finalizar, podemos acercarnos hasta Unquera, una pequeña población famosa por sus corbatas

El Mapa
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7.5.08

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Vamos a retomar nuestro viaje desde Torrelavega, donde lo dejamos en el artículo anterior, y nos iremos a conocer las regiones orientales de Cantabria

Nuestro primer destino será el Museo de Arte Contemporáneo de Elsedo, en Liérganes. Para ello iremos por la N-634 hasta la localidad de Pámanes. Hay que tener cuidado aquí: se va a construir una autovía de forma paralela a esta carretera, así que en los próximos meses habrá obras. En Pámanes deberemos tomar una carretera a la izquierda y luego otra también a la izquierda (la de Cabárceno). Está señalizada con un cartel del museo, pero sólo del lado izquierdo de la vía (es decir, que podemos no verla). El firme, en el momento de escribirse esto, es muy mejorable.

El palacio de Elsedo es un magnífico conjunto arquitectónico que perteneció a los Condes de Torrehermosa y que se encuentra en un estupendo estado de conservación. El problema es que hay que informarse de los horarios o nos podremos encontrar con él cerrado. De todas formas y aunque así fuera, merece la pena acercarse para verlo por fuera y también la arquitectura popular de las casas que le rodean.

En las cercanías, y muy cerca de Pámanes hay una vieja iglesia abandonada pero que no se puede visitar (propiedad privada). También las casas de Pámanes y su impresionante iglesia merecen nuestra atención

A quien le gusten los zoos, en Cabárceno hay un parque de la naturaleza que tiene a sus animales en régimen de semilibertad.

Nuestra siguiente parada es Liérganes. Si salimos por la carretera de al lado de la iglesia el cruce está un poco más adelante en dirección Solares/Bilbao, a mano derecha.

Liérganes es un pueblo con una arquitectura típica de Cantabria y en un excelentísimo estado de conservación. Para aparcar lo mejor es dejar el coche en la estación de FEVE, muy cerca de la oficina de turismo.

Además de sus estupendas casonas, de Liérganes también hay que ver su puente del siglo XVI sobre el río Miera, y con su molino del siglo XVII, actualmente en restauración y hay que leerse la leyenda del hombre pez.

De vuelta a Pámanes, cogeremos ahora la autopista que nos va a llevar al extremo más oriental de la región, a Castro Urdiales, a un paso del País Vasco. Por el camino podemos disfrutar de las preciosas vistas que tenemos desde este tramo de la A-8 y que luego ya repasaremos.

Y son los vascos los mayores pobladores de este municipio ya que los precios de la vivienda son mucho más asequibles que los de su comunidad de origen, así que no os sorprendáis si veis montones de matrículas de Vizcaya.

Entre la multitud de nuevos edificios aún podemos ver algunas de las casas de las clases más pudientes del siglo pasado y anteriores cuya arquitectura resiste la invasión de los anodinos bloques de pisos actuales. Pero Castro Urdiales, como muchas partes de Cantabria, ha conocido una presión urbanística brutal que raras veces ha respetado el entorno o ha intentado mínimamente integrarse con el tipo de construcciones preexistentes.

Tomamos de nuevo la carretera y volvemos a desplazarnos hacia el occidente viendo, ahora sí con calma, las maravillosas vistas que nos ofrece este trozo del litoral cántabro. Como por ejemplo, la bahía de Oriñón desde Islares, justo al lado de un enorme restaurante construido casi sobre el risco. O como la misma playa de Oriñón, nuestra siguiente parada, con el pueblo construido casi al nivel del mar.

Pero si hay un lugar espectacular en esta ruta, esa es la zona de Sonabia. Sin conocer la presión urbanística de otras zonas el pueblo mantiene su encanto, y tiene unas vistas preciosas... pero lo realmente impresionante es su playa, una de las más alucinantes (y he visto muchísimas) que he conocido.

Lla playa de Sonabia está resguardada en un entrante similar al de la playa de Chanteiro, en Ares, y al abrigo de un risco de varios cientos de metros de altura (no sabría estimarlo) que cae casi en vertical hasta el mar, la playa y territorios adyacentes. Os aseguro que es una visión simplemente acojonante. Desde el cabo se tiene la mejor vista del lugar... y eso no es todo, el otro lado del cabo es otra auténtica maravilla, con una roca quebrada, parecida al basalto (no soy muy bueno en geología) que hace las veces de acantilado.

De vuelta a la N-634 proseguiremos hasta Laredo. Salvo el casco urbano y el paisaje que se puede ver desde la playa el resto es perfectamente prescincible. El urbanismo aquí ha sido salvaje y no le hizo ningún favor.

Cruzaremos después la ría de Treto, preciosa, para un poco más adelante desviarnos hacia Santoña cruzando las rías de Escalante, Argoña y Boo y las marismas cercanas por la CA-241. Desde la carretera vi un monasterio que puede ser una visita interesante, pero la verdad es que no me detuve, así que no puedo decir nada acerca de él.

Santoña, tres cuartos de lo de Laredo. Uno de los puertos más tradicionales, y lo poco que he visto no me enamoró. Eso sí, por falta de tiempo no pude ver el casco antiguo

Y termina nuestro viaje en la playa de Berría, llanísima, preciosa y que me recordó a algunas playas asturianas como Xagó, en Gozón


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Empiezo con este una serie de rutas que nos van a llevar por los alrededores de la cornisa cantábrica, que he visitado en mis últimas vacaciones.

Saldremos de la capital de Lugo, con sus murallas de origen romano y que ya habíamos podido visitar en las rutas VI y XXVII.

De aquí cogeremos la A-6 en dirección Madrid para dirigirnos a León, cruzando las tierras bercianas que ya habíamos visto en varias rutas anteriores, pero de camino haremos un alto en Villafranca del Bierzo para ver su castillo, aunque la palabra más correcta para referirse a él es el de "palacio". Perteneció a los marqueses de Villafranca, a cuyos herederos pertenece hoy en día y que lo mantienen en un buen estado de conservación. Dentro de Villafranca podemos visitar también su casco antiguo y su iglesia.

Nuestra siguiente parada, siguiendo por la A-6, es Astorga, cuya repostería tradicional alcanza gran fama y que tiene como sus dos grandes atracciones turísticas su maravillosa catedral y el Palacio de Gaudí, una construcción que me ha recordado a una de las iglesias de Carballiño. Actualmente alberga el Museo de los Caminos.

En Astorga no retomaremos la A-6, ya que ésta sigue hacia Madrid y nuestra ruta pasa por León. Así que iremos por la N-120, una nacional en un estado estupendo que hace innecesario ir por la autopista de peaje AP-71. Además, al llegar a León podemos entrar en la gasolinera del centro comercial Leclerc, en un polígono industrial al lado de la carretera, y que cuenta con los precios más bajos de la provincia. El día en que pasé yo el ahorro alcanzaba los ocho cents/litro y abre las 24 horas.

En León podemos detenernos a ver su afamada catedral y pasear por su casco antiguo. Como corresponde a una de las antiguas capitales de España, es una ciudad que respira historia por los cuatro costados.

Saldremos de la ciudad por la LE-30 y después la N-601, en dirección a Mansilla de las Mulas. Aquí se nos plantea un dilema: podemos seguir por la N-601 hasta Mansilla y luego coger la N-625, o bien desviarnos a la salida de Villarente, justo después de cruzar el río, por Villafañé y ver los pueblos de la zona, con abundancia de construcciones realizadas en adobe como Casasola de Rueda. La carretera es un poco peor, pero también un poco más corta.

En Gradefes ambas rutas convergen y entonces tomaremos la carretera a Almanza (LE-231) y una vez allí la LE-232 que nos llevará a Puente Almuhey y después, cogiendo la CL-626, a Guardo. Seguiremos admirando el paisaje un buen rato por la premontaña palentina, ya que nuestra ruta discurre paralela a la cordillera cantábrica, cuya vista domina nuestro horizonte. Esta carretera termina en Cervera de Pisuerga, cerca de las Fuentes Carrionas, donde nacen los ríos Carrión y Pisuerga (sí, el que pasa por Valladolid).

En Cervera tomaremos la carretera a Aguilar de Campoo (P-212), que será una de las últimas etapas del camino. En Aguilar, tierra de las galletas, además del museo dedicado a este tipo de repostería podemos admirar el Monasterio de Santa María La Real, su iglesia románica y el castillo, que desde su imponente ubicación domina toda la comarca.

La A-67 pasa por las afueras de Aguilar, y la tomaremos en dirección norte para ir hacia tierras cántabras y, si disponemos de tiempo y fuerzas, en Reinosa podemos acercarnos a visitar el embalse del Ebro que es uno de los reservorios de agua dulce más importantes de la península, debido a la cantidad de poblaciones que pueden llegar a depender de él.

Una vez pasado Reinosa comenzamos a bajar por la montaña cántabra y con sus hermosos paisajes y sus preciosas casonas, para llegar finalmente a nuestro destino, Torrelavega.

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