14.9.09

Cuando vienen mal dadas, vienen mal dadas de todos los colores

La verdad es que tengo la negra con estas vacaciones. Nunca he tenido ningunas tan accidentadas ni remotamente... y eso que no han empezado.

Veamos, mi idea era irme a Portugal a principios de agosto. La persona que iba a ir conmigo tuvo que renunciar a las vacaciones por temas laborales y las dos o tres que podían apuntarse no pudieron hacerlo. Finalmente encontré a alguien y todo parecía ir bien.

Pues bien, por culpa de un cliente gilipollas (pero que muy gilipollas, muy vago y enormemente tocapelotas, irresponsable y poco profesional) tuve que posponerlas, hasta septiembre, y con todas sus exigencias de última hora (¿cuándo aprenderá la gente a escuchar cuando el informático dice "antes de escribir la primera línea de código quiero saber absolutamente todo lo que necesitáis"?)

Y en esto cambio de curro. Ya tenía una oferta de otro sitio que había estado posponiendo para terminar el proyecto del cliente, y una vez que lo dejé medio finiquitado decido aceptarla. Resumen, toca disfrutar todas las vacaciones acumuladas, que no eran pocas, y preparo de nuevo mi viaje.

Y se cruza la vendimia, que se retrasa y ya tengo que hacer el viaje contrarreloj. Con un poco de suerte todo irá bien, pero tengo que estar más atento a los tiempos de lo que pensaba (y odio pensar en esas cosas en vacaciones).

Y cuando esa última tontería parecía arreglada.... se escaralla el motor de enfoque de la 18-70 de mi cámara. Para entendernos, es la óptica más versátil que tengo: vale lo mismo para retratos que para paisajes. Es decir, putadón.

Esta tarde la llevaré a arreglar a un sitio a Pontevedra. Como me hayan contado una milonga me van a oír, y es que me dijeron que en cuatro días máximo la arreglarían.

Visto lo visto, va a pasar algo y no voy a ir a Portugal, y mira que hay cositas interesantes para ver...

1 comentario:

Pablo Franco dijo...

Si te sirve de consuelo yo perdí mi cámara en Ortigueira y desde entonces me tengo que conformar con las fotos de mi mierda-móvil.
Claro que mi cámara era una mierda en comparación con la tuya...

Saludos.