Mostrando entradas con la etiqueta león. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta león. Mostrar todas las entradas

24.8.11

Del Gêres al Lago de Sanabria (II): De Chaves al Lago de Sanabria


Domus Municipalis, Bragança (Trás-os-Montes, Portugal)
Domus Municipalis, Bragança

Outeiro, Bragança (Portugal)
Outeiro

Castelo de Outeiro (Bragança, Portugal)
Castelo de Outeiro

Castelo de Miranda do Douro (Trás-os-Montes, Portugal)
Castelo de Miranda do Douro

Mirandeses
Estatua de Mirandeses

De crucero por el Duero
Cañón del Duero en Miranda

Igreja de Mogadouro (Trás-os-Montes, Portugal)
Iglesia de Mogadouro

Castelo de Mogadouro (Trás-os-Montes, Portugal)
Castelo de Mogadouro

Mazouco, Freixo de Espada à Cinta (Trás-os-Montes, Portugal)
Mazouco

Congira, Freixo de Espada à Cinta (Trás-os-Montes, Portugal)
Douro en Mazouco

Freixo de Espada à Cinta (Trás-os-Montes, Portugal)
Freixo de Espada à Cinta

A Torre do Freixo (Freixo de Espada à Cinta, Portugal)
Freixo de Espada à Cinta

O Freixo de Espada à Cinta (Portugal)
Freixo de Espada à Cinta


Tres de los grandes ríos peninsulares tienen tramos internacionales y dos de ellos, el Tajo y el Duero, desembocan en la costa portuguesa tras haber recorrido parte del país.

De estos dos, el Duero es el que ofrece un recorrido más espectacular, encuadrado en un cañón que atraviesa Portugal de este a oeste y que conoce toda clase de climas, desde el interior de lo que en ese país se llama el Alto Douro, hasta el atlántico de Oporto, en su desembocadura.

El Duero recibe el nombre de Douro en Portugal, y ese va a ser el nombre con el que me voy a referir al mismo durante las dos entregas en que voy a dividir esta ruta.

La ruta va a comenzar realmente en Bragança, para enlazarlo con la ruta anterior, la que nos llevaba de Chaves a Puebla de Sanabria y que pasaba por la capital de Trás-os-Montes.

Y precisamente a la antigua capital de la provincia histórica de Trás-os-Montes nos vamos a dirigir desde Bragança, para hacer una parada en un pueblo llamado Outeiro.

Outeiro es interesante debido a los restos de su castillo, antiguamente uno de los que protegían la línea fronteriza del noreste portugués, en colaboración con los de Miranda do Douro, Vimioso, Penas Róias y Algoso... y a una mayor escala, con Bragança o Freixo de Espada à Cinta, por mencionar otros dos lugares de esta ruta.

Desde lo alto de la colina se divisa muy bien el área circundante, incluyendo la frontera que separa a estas tierras de España. En los primeros tiempos del Portugal, echar un ojo a lo que hacían sus vecinos leoneses era vital para la supervivencia del reino.

Pero una vez que la cosa se fue calmando el castillo fue cayendo en ruina hasta su casi total desaparición. Por la cantidad de escombro que se ve, diría que los vecinos habrán canibalizado las piedras hasta dejarlo en su estado actual.

Aquí una cosa: el GPS os dirá que para Miranda hay que coger una carretera que va por el lado este de Outeiro, mientras que la cartelería te manda por una carretera principal. En este punto, mejor hacer caso del GPS. La carretera principal te lleva en realidad a Argozelo, y a partir de ahí tienes que coger una carretera como la otra, aunque con algunas curvas menos. Es un buen rodeo.

Antes de llegar a Miranda do Douro vamos a pasar por tierras de Vimioso, que junto con Miranda y otro municipio por el que pasaremos después comparten una lengua llamada mirandés, de la familia del asturiano y el leonés. El mirandés se escribe con grafía lusa, pero es perfectamente comprensible para cualquiera que sepa gallego, portugués o asturiano. Los que sólo saben castellano tendrán algunos problemas con el vocabulario, pero nada insalvable. El mirandés es la única lengua, además del portugués, que tiene rango oficial en el país y es un patrimonio cultural en el que se está trabajando para su conservación, habida cuenta de que el asturleonés se perdió al otro lado de la frontera.

Miranda do Douro fue en tiempos la capital de la provincia histórica de Trás-os-Montes y sede episcopal. Estamos hablando de finales de la Edad Media, cuando las cosas ya no iban tan revueltas como antes. Miranda prosperó y una familia que está muy ligada a la ruta que haremos se hará cargo del castillo: los Távora, leales servidores de los reyes portugueses a pesar de tener orígenes en la realeza leonesa.

Miranda prosperó mientras hubo paz. En cuanto la guerra volvió la ciudad sufrió muchísimo y la sede episcopal y la capitalidad se movieron a Bragança, donde están hoy, en el siglo XVIII. A pesar de eso y aún hoy, los obispos bragantinos inscriben su nombre en la placa con los nombres de los titulares de Miranda que se encuentra en las ruinas de lo que un día fue el palacio episcopal. De hecho, la antigua catedral de Miranda sigue teniendo el título de "Sé" (Sede episcopal)

El castillo de Miranda conoció un episodio terrible cuando durante un sitio el polvorín del castillo estalló matando a casi 400 personas. Aunque no se ha determinado la responsabilidad, existe la creencia de que el gobernador militar de la plaza tuvo algo que ver. Después de aquello, claro, Miranda capituló.

Otra cosa interesante de Miranda, además de sus calles con una arquitectura popular muy bien conservada es lo que queda de un monasterio, hoy convertido el edificio de la iglesia en biblioteca municipal.

Y por supuesto, no hay que olvidar los restos de la muralla y los numerosos miradores que hay sobre el cañón del Douro, que aquí es muy bonito. Para navegar por él hay un embarcadero desde el que sale un catamarán. Se va a él por la carretera que va hacia España y que termina en la presa de Miranda.

Dejamos ahora miranda y vamos hacia Mogadouro, siguiendo el curso del río (aunque no lo veremos en bastantes kilómetros). Mogadouro fue otra de las posesiones de los Távora.


El castillo de Mogadouro fue de gran importancia dentro de la defensa del noreste portugués, y se mantuvo en muy buen estado hasta la aniquilación de la familia Távora en el siglo XVIII a manos del Marqués de Pombal. Después la ruina hasta que el municipio se hizo con lo que quedaba del castillo y consolidó y rehabilitó parcialmente los restos. Hoy es posible subir a la torre con una guía turística municipal.

En el mismo momento en que se sale del territorio de este municipio y se entra en Freixo de Espada à Cinta hemos entrado en la Região Demarcada do Douro que instituyera en el siglo XVIII el marqués de Pombal para la protección de los vinos de Oporto. Aunque Oporto está como a 250 kms, los vinos que llevan su nombre se elaboran en el tramo del río que va desde Cinfães hasta el límite de Miranda do Douro). Está bien indicarlo porque no recuerdo haber visto ningún cartel que te informe de esto.

El camino va a transcurrir sin sobresaltos hasta Mazouco, ya en el muncipio de Freixo de Espada à Cinta. Aquí dejaremos la carretera principal y nos dirigiremos al pueblo. De camino a él hay unas vistas preciosas sobre el valle del Douro, en la zona de las Arribes del Duero. A un lado, España. Al otro, Portugal.

La verdad, no merece mucho la pena pararse en Mazouco. Es un pueblo bonito, pero no tiene nada en concreto que ver. Y tampoco parece que estén muy acostumbrados a ver turistas porque veían la matricula de mi coche, española, como quien ve un marciano. Tal vez pensaban que me había perdido.

Lo interesante de Mazouco es precisamente el río. En la parte de abajo hay un pequeño rinconcito con una especie de playa fluvial, donde hay un embarcadero y donde al parecer se pueden alquilar canoas (no lo tengo claro: el día en que fui no había un alma). Pequeñas casetas se yerguen entre los huertos de olivos, naranjos y almendros, algunos orientados hacia el río. Tiene que ser un lugar fantástico para estar tranquilo.

Siguiendo por la carretera al lado del río tienes unas vistas preciosas de las Arribes. Después se desvía y los viñedos que ya habían empezado aquí y allí desde Miranda comienzan a ser preponderantes. También empieza a haber muchos almendros y por todas partes el omnipresente olivo.

Freixo de Espada à Cinta tiene un nombre tan curioso que fue una de las razones que me llevaron a visitarla. Aunque el pueblo en sí es un poco decepcionante para quien busca grandes monumentos, lo cierto es que ninguno le podría haber hecho sombra a los paisajes que hemos dejado atrás. Es una villa que conserva muy bien su patrimonio, habiendo varias iglesias, alguna medieval, y una torre que es todo lo que queda del castillo y que está en un excelente estado.

Vamos a dejar esta etapa en Freixo y continuamos desde aquí en la próxima entrega

El Mapa
Rutas relacionadas

Fotos relacionadas

6.5.08

Lugares a Descubrir: de Lugo a Torrelavega

Empiezo con este una serie de rutas que nos van a llevar por los alrededores de la cornisa cantábrica, que he visitado en mis últimas vacaciones.

Saldremos de la capital de Lugo, con sus murallas de origen romano y que ya habíamos podido visitar en las rutas VI y XXVII.

De aquí cogeremos la A-6 en dirección Madrid para dirigirnos a León, cruzando las tierras bercianas que ya habíamos visto en varias rutas anteriores, pero de camino haremos un alto en Villafranca del Bierzo para ver su castillo, aunque la palabra más correcta para referirse a él es el de "palacio". Perteneció a los marqueses de Villafranca, a cuyos herederos pertenece hoy en día y que lo mantienen en un buen estado de conservación. Dentro de Villafranca podemos visitar también su casco antiguo y su iglesia.

Nuestra siguiente parada, siguiendo por la A-6, es Astorga, cuya repostería tradicional alcanza gran fama y que tiene como sus dos grandes atracciones turísticas su maravillosa catedral y el Palacio de Gaudí, una construcción que me ha recordado a una de las iglesias de Carballiño. Actualmente alberga el Museo de los Caminos.

En Astorga no retomaremos la A-6, ya que ésta sigue hacia Madrid y nuestra ruta pasa por León. Así que iremos por la N-120, una nacional en un estado estupendo que hace innecesario ir por la autopista de peaje AP-71. Además, al llegar a León podemos entrar en la gasolinera del centro comercial Leclerc, en un polígono industrial al lado de la carretera, y que cuenta con los precios más bajos de la provincia. El día en que pasé yo el ahorro alcanzaba los ocho cents/litro y abre las 24 horas.

En León podemos detenernos a ver su afamada catedral y pasear por su casco antiguo. Como corresponde a una de las antiguas capitales de España, es una ciudad que respira historia por los cuatro costados.

Saldremos de la ciudad por la LE-30 y después la N-601, en dirección a Mansilla de las Mulas. Aquí se nos plantea un dilema: podemos seguir por la N-601 hasta Mansilla y luego coger la N-625, o bien desviarnos a la salida de Villarente, justo después de cruzar el río, por Villafañé y ver los pueblos de la zona, con abundancia de construcciones realizadas en adobe como Casasola de Rueda. La carretera es un poco peor, pero también un poco más corta.

En Gradefes ambas rutas convergen y entonces tomaremos la carretera a Almanza (LE-231) y una vez allí la LE-232 que nos llevará a Puente Almuhey y después, cogiendo la CL-626, a Guardo. Seguiremos admirando el paisaje un buen rato por la premontaña palentina, ya que nuestra ruta discurre paralela a la cordillera cantábrica, cuya vista domina nuestro horizonte. Esta carretera termina en Cervera de Pisuerga, cerca de las Fuentes Carrionas, donde nacen los ríos Carrión y Pisuerga (sí, el que pasa por Valladolid).

En Cervera tomaremos la carretera a Aguilar de Campoo (P-212), que será una de las últimas etapas del camino. En Aguilar, tierra de las galletas, además del museo dedicado a este tipo de repostería podemos admirar el Monasterio de Santa María La Real, su iglesia románica y el castillo, que desde su imponente ubicación domina toda la comarca.

La A-67 pasa por las afueras de Aguilar, y la tomaremos en dirección norte para ir hacia tierras cántabras y, si disponemos de tiempo y fuerzas, en Reinosa podemos acercarnos a visitar el embalse del Ebro que es uno de los reservorios de agua dulce más importantes de la península, debido a la cantidad de poblaciones que pueden llegar a depender de él.

Una vez pasado Reinosa comenzamos a bajar por la montaña cántabra y con sus hermosos paisajes y sus preciosas casonas, para llegar finalmente a nuestro destino, Torrelavega.

El Mapa:
Rutas Relacionadas:
Más Lugares a Descubrir

15.11.07

Lugares a Descubrir: Las Médulas (El Bierzo, León)

Barrancas de SantallaLas MédulasLos Montes AquilianosDentro de Las Médulas
Nuestro periplo berciano va a finalizar en uno de los parajes más espectaculares que conozco: Las Médulas.

Las Médulas fueron en el pasado una enorme montaña de arenisca de la sierra de los Montes Aquilianos. En ella los romanos encontraron oro e hicieron una de las explotaciones mineras más colosales de la antigüedad, reduciendo a escombros toda la montaña.

La forma de hacerlo es bastante peculiar, ya que en aquella época no se conocían los explosivos. Por ello, Roma no dudó en construir canales de decenas de kilómetros de longitud recogiendo las lluvias que caían en los montes cercanos y embalsándola para lanzarla por los túneles con los que horadaban el monte para ir demoliendo poco a poco toda la arenisca y la arcilla, y lavando luego los escombros en busca del preciado metal.

Si vais os recomiendo que veáis el cortito vídeo explicativo (un poco light para mi gusto) que os pasan en la segunda caseta de Turismo, en la que también alquilan bicis.

Para llegar hasta Las Médulas desde Ponferrada saldremos por la Avenida de Portugal y seguiremos hasta la rotonda de la CL-536. En esta rotonda tomaremos a mano izquierda, en dirección Ourense.

Primero pasaremos un pueblo con un nombre que me encanta, Villalibre de la Jurisdicción ("que ni es villa, ni es libre, ni tiene jurisdicción") y luego nos meteremos en una zona de curvas en la que deberemos ser precavidos ya que son bastante cerradas y alguna gente las toma más abiertas de lo que debiera.

Al llegar a Santalla podemos detenernos en su mirador para apreciar Las Barrancas, una curiosa formación que viene siendo algo así como si alguien cortase por ahí las montañas (como a machete) para dar paso a la llanura berciana. Es realmente curiosa, y en otoño ofrece una vista como la de la primera foto (click para ampliar), con todas esas hojas amarillas que le dan un aspecto tan vistoso.

Podo después de Santalla podemos desviarnos hasta el Castillo de Moscatel, desde dónde hay una buena vista de la comarca Berciana.

Seguiremos la CL-536 hasta Carucedo, dónde deberemos tomar a la izquierda para coger la carretera de Las Médulas. Pero ¡atención!, nada más salir de Carucedo hay una carretera que lleva a Orellán y que es pecado no tomar: el mirador de Orellán no sólo tiene una de las mejores vistas de la comarca, sino que además tiene la mejor vista de Las Médulas y el acceso a alguna de las cuevas superiores. La vista es la que podéis ver en la segunda foto.

El agua con la que se hizo todo eso fue sacada de los Montes Aquilianos, que podemos ver en la tercera foto. Impresionante, ¿verdad?

Volviendo a la carretera de Las Médulas proseguiremos hasta el pueblo. Justo a la entrada hay un párking donde podemos dejar el coche y seguir caminando. Hay dos casetas de turismo, teniendo la segunda el horario más amplio (aunque un domingo a las seis cierra). Allí os pueden informar un poco más acerca de lo que allí hicieron los romanos (la demolición de la montaña, la aparición de los lagos con las aguas sobrantes, los lugares donde echaban los escombros...) y daros unos folletos con rutas para caminar entre el enorme bosque de castaños en que se ha convertido todo el lugar (¡y qué castañas tan estupendas dan!).

La verdad es que caminar por ahí te da una sensación extraña, como de estar en otro planeta, viendo todas esas agujas marcianas (por el color) dónde aún pueden verse algunos túneles, todos esos bosques, y saber que hace tan sólo dos mil años todo eso estaba doscientos metros bajo tierra.

Por desgracia cuando fui no tuve mucho tiempo, así que sólo puedo recomendaros La Cuevona, una enorme cueva que queda relativamente cerca del pueblo. Eso sí, que a ningún cabrito se le ocurra gritar: hay riesgo de desprendimientos, y sería una lástima que lo que empezaron los ingenieros romanos lo termine un borrico inconsciente

Más lugares a descubrir

9.11.07

Lugares a Descubrir: Las pallozas de Balboa (El Bierzo-León)

Techo de la palloza de BalboaMúsica en CanteixeiraAsando castañas en Canteixeira
No todo va a ser viajar de aquí para allí. A veces lo que realmente apetece es encontrar un lugar agradable donde tomarse algo y conversar con los amigos.

Y si estas por las cercanías de El Bierzo se me ocurre un plan que no puede fallar: visitar las Pallozas de Balboa.

Una palloza es el tipo de casa por definición de los Ancares: muros de hechos de losas de piedra y un techo hecho a base de ramas de árbol y tapado con paja.

Balboa es un municipio fronterizo con Galicia y que bebe directamente de su cultura. Como algunos otros municipios fronterizos Balboa acabó bajo jurisdicción leonesa por una decisión administrativa que ignoraba la realidad social y cultural de esta zona, antaño perteneciente al Reino de Galicia.

Y es que la música que puedes escuchar en las pallozas es gallega, y la gente te hablará en gallego. De hecho, el mismo nombre "Balboa" es de origen gallego: La "B" es una impostura, ya que originalmente era "Valboa" (significa "Valle bueno", literalmente).

Para llegar a Balboa deberemos abandonar la A-6 en la que posiblemente sea su salida más famosa: la salida para Vega de Valcarce y su célebre gasolinera/hotel. En los tiempos en que la N-VI era la única salida aceptable hacia la meseta de las provincias de Lugo y A Coruña este sitio era la puerta de Galicia: aquí encontraban los automovilistas un área de descanso y de aprovisionamiento antes de cruzar los Ancares (o tras haberlo hecho)

La ruta a Balboa está bien señalizada. Si no vamos demasiado rápido para evitar que se nos pase alguna señal deberíamos llegar a la capital misma del municipio, deteniéndonos en la plaza del ayuntamiento, donde podemos admirar la iglesia del pueblo y orientarnos de nuevo.

A esta plaza llegan tres carreteras: la de Vega de Valcarce (por donde venimos), la de Chan de Villar, y la de Canteixeira (oficialmente "Cantejeira").

Si vamos en dirección a Chan de Villar nos encontraremos con la primera de las pallozas: la Taberna de Chis. Es la más grande de las tres y para mi gusto la menos acogedora: se hizo a lo grande y ese es su punto en contra. Yo tenía la sensación de estar en un pabellón municipal o algo por el estilo. Lo más salientable son las tallas de madera que tiene y el hecho de que sus dos pilares se asienten sobre dos castaños enormes ya muertos. Tiene un pequeño escenario para conciertos.

Volviendo a la plaza de Balboa, justo al lado, cruzando un pequeño puente en la carretera de Canteixeira, nos encontramos con la segunda de las tabernas. Mucho más pequeña, pero bonita y acogedora, su chimenea central hace las delicias de los parroquianos en los días de frío. El día que fui había magosto y los asistentes podíamos disfrutar de un platito de las inigualables castañas bercianas bien asadas y calentitas. También hay un pequeño escenario para actuaciones

Para terminar la noche el plato fuerte: la palloza de Canteixeira. Esta aldea queda a unos dos o tres kilómetros de Balboa, subiendo por una pequeña carretera con muchas curvas y bastante empinada. Cuando entremos en ella deberemos buscar un lugar para aparcar (tiene su arte: sus calles son estrechísimas y bastante empinadas, y el firme es de cemento), para a continuación buscar la palloza, que queda en la parte superior del pueblo.

Es la única palloza realmente tradicional de las tres. El ambiente es fantástico y muy acogedor. El día que fui había unos músicos en el nivel inferior tocando sentados en torno a una mesa y creando un ambiente estupendo.

En el nivel superior había una lumbre sobre la cual ponían un artilugio (se puede ver en una de las fotos) dentro del cual se asaban las castañas, que luego ponían a disposición de los asistentes en una pequeña cestita.

Me sorprendió ver algunas caricaturas de viñetistas de "El Jueves" colgadas de una de las paredes y dedicadas al lugar... aunque la verdad no me extraña que les gustase el sitio: a mi me encantó

Más lugares a descubrir

7.11.07

Lugares a descubrir: Peñalba de Santiago (Ponferrada, El Bierzo- León)

Peñalba de SantiagoIglesia de PeñalbaLos Montes Aquilianos y la veta de mármol
Hoy nos acercamos a tierras bercianas para conocer el Valle del Silencio y la impresionante veta de Peñalba, así como la arquitectura popular del núcleo de Peñalba de Santiago.

Para llegar saldremos de Ponferrada hacia el sur, buscando la LE-161, en dirección a San Esteban de Valdueza. Justo antes de llegar hay un ramal a la izquierda que deberemos coger y que nos llevará por el valle del Río Oza. En el camino podemos parar en el bonito pueblo de Valdefrancos, con sus bonitas casas y su puente de piedra sobre el Río.

A partir de aquí la carretera se estrecha (aún más) y deberemos extremar las precauciones y estar atentos a los sitios donde podamos parar por si nos viene un coche de frente, ya que en el 90% de la vía no pueden pasar dos coches al mismo tiempo. Mucho ojo en las numerosísimas curvas sin visibilidad, que no es buen sitio para tener un accidente (por lo que tardaría la grúa... y por los barrancos)

El paisaje que iremos viendo a lo largo de la ruta es realmente precioso, con bosques de roble y castaño que en otoño se tiñen de amarillo. Merece mucho la pena admirar algunos de los ejemplares, de gran edad y grosor, y que parecen los
ents de "El Señor de los Anillos"

Justo antes de llegar a Peñalba hay un mirador en una curva cerradísima donde podemos detener el coche y admirar el valle del Oza. La atalaya ofrece unas vistas realmente impresionantes, pudiendo verse allá abajo la carretera por la que hemos estado transitando.

Finalmente llegamos. Peñalba de Santiago es un pueblo realmente bonito, con las casas en un estado de conservación excelente (salvo algunas pequeñas excepciones) y con una iglesia realmente interesante de estilo mozárabe y que es lo que queda de un antiguo monasterio eregido por monjes que venían aquí, a las puertas del Valle del Silencio, a retirarse del mundo y meditar, buscando la presencia divina.

La arquitectura del pueblo, como ya he mencionado, es tan bonita y está tan bien conservada que sólo por ella ya merece la pena acercarse.

El pueblo de Peñalba recibe su nombre de la impresionante veta de mármol que recorre los montes situados al sur del pueblo, y que no dejan de llamar la atención.

Desde aquí parten varias rutas de senderismo que nos permitirán conocer mejor el entorno de esta zona, siendo la más conocida la que lleva a la Cueva de San Genadio, dónde el santo iba a hacer penitencia. Es una ruta de unos dos kilómetros, aunque no pude hacerla.

Nuestra próxima ruta nos llevará a tomar una copa (excepto el conductor) a las pallozas de Balboa, en el otro extremo del Bierzo, casi en la frontera gallega

Más lugares a descubrir