1.8.06

Turistas fuera de Galicia

No es Levante: Voracidad en Sanxenxo
Yate de recreo en Sanxenxo
En algunas zonas la gente se pierde por el turismo... porque se acerquen unas cuantas centenas de personas más al día, cómo si eso fuese una garantía de progreso.

Pensándolo bien, en Galicia comienza a ser un problema importante.

Veamos, hace ya bastantes años el Levante español era el "no-va-más" del turismo y Galicia una tierra brumosa y de perpétuas lluvias en el imaginario del turista medio. Actualmente la situación ha cambiado y se percibe como una tierra semivirgen alejada que aún conserva su encanto primigenio, alejada de la vorágine constructora que ha destruído (y destruye) la costa mediterránea...

... pero ¿sabéis qué? El problema es que la historia comienza a repetirse: actualmente las costas gallegas están siendo sometidas a un proceso de "levantinización" tan acusado que algunos lugares como Sanxenxo(1) (en las Rías Baixas(2)) u Oleiros (en las Rías Altas, al lado de A Coruña(3)) ya no los reconoce ni la madre que los parió: son una especie de Minimarbella dónde hordas de constructores y promotores campan a sus anchas poniéndose la Ley de Costas por montera. Mucho me temo que en unos años el "encanto" que vienen buscando las manadas de turistas que se asoman por este perdido rincón peninsular sólo perdurará en el recuerdo de aquellos que lo conocimos. Actualmente el daño es ya irreparable.

Así que...

No vengan, por favor. Si ustedes son de los que adoran las playas masificadas, el skyline de los hoteles a pie de playa, el ruido, las discotecas... Si ustedes son de los que tienen que tener el hotel a veinte metros de la arena o quieren aparcar en la misma línea de marea alta, o si les gustan esos horripilantes complejos hoteleros de cuatro estrellas con piscina olímpica y todo incluído para que no necesiten salir de sus límites... quédense en Levante o Baleares, coño, que es su paraíso, y hoy en día se puede disfrutar una mariscada en cualquier sitio. No es necesario que nos traigan ni sus prisas, ni su tráfico... prescindiremos encantados de sus horteradas, sus chorradas, su mala educación, sus juergas alcohólicas y todo lo que ustedes hacen en vacaciones.

Y por supuesto, nos encanta nuestro idioma. Forma parte de nuestra cultura y nuestra idiosincrasia (cosas éstas que ni entienden, ni les interesa: la cultura es aburrida, salvo que la cante Bisbal). No nos vengan ahora a decir que somos unos maleducados por hablarlo entre nosotros o que les parece una falta de respeto que nuestros pueblos y ciudades tengan su nombre en gallego: son ciudades gallegas, luego su nombre debe estar en nuestro idioma (y además suena mejor)

Entérense: estamos genial como estamos. No somos urbanitas ni queremos serlo, y mucho menos ver nuestras Rías, un trozo de Paraíso puesto en la Tierra, convertidas en una megalópolis de urbanizaciones utilizadas como segundas viviendas por mesetarios que serían incapaces de distinguir el "encanto natural" de nuestro litoral de su propio culo.

Ni tampoco pensamos en hablar entre nosotros en castellano para que ustedes, panda de melones, se sientan más a gusto mientras nos destrozan la costa.

Si alguno de ustedes está pensando en comprarse una de estas "segundas viviendas" pase de urbanizaciones y al menos tengan la decencia de comprarse una casa tradicional en ruinas, y rehabilítenla, conservando su arquitectura tradicional, perfectamente integrada en el entorno y adaptada al medio, y no contribuyan al feísmo urbanístico que algunos arquitectos metidos a artistas (sólo tengo que pensar en cierto edificio en Raxó, entre Poio y Sanxenxo para sentir escalofríos) están perpetrando día sí, y día también por todo nuestro territorio.

Y si lo de la arquitectura popular no va con ustedes, pues cómprense la vivienda en una ciudad y desplácense a la playa en autobús, tren o el transporte público que esté disponible: las carreteras gallegas están saturadas y no se arreglan ni se mejoran en parte porque al gobierno central de turno no le parecen tan prioritarias como (por ejemplo) una nueva quimera olímpica para Madrid.

Y si van a una playa nudista, sean consecuentes y no usen ropa... o no usen la playa y búsquense otra: en los últimos años algunos de los mejores arenales nudistas han sufrido una invasión de textiles que hace que los nudistas que tradicionalmente las frecuentaban sean minoría... y joder, anda que no habrá playas textiles por toda la costa. Déjennos las pocas que aún tenemos.


(1) NO se llama "Sangenjo"... es más, semejante traducción es un barbarismo tan brutal que haría que un filólogo se sonrojase, puesto que la traducción real de "Sanxenxo" sería (si procediese) "San Ginés"

(2) NO, no se llaman "Rías Bajas"

(3) Por supuesto, es A Coruña y no La Coruña

1 comentario:

andrés dijo...

Toda la verdad...