17.1.07

Futbolíos

Está revuelto el mundo del fútbol estos días.

Hay que ver la cantidad de incendios que es capaz de armar Ramón Calderón con su sóla presencia.

Primero, les molestó muchísimo que Beckham dejase el Madrid firmando un precontrato con otro club (¡cómo si el Madrid no lo hubiese hecho nunca!). Luego resulta que el inglés está acabado y para finalizar que su no-renovación fue un acierto de la Secretaría Técnica (entonces... ¿por qué trataban de renovarle?)

Después, el pobre rendimiento en el aspecto más vistoso del juego (que no de los resultados) les ha hecho cabrearse con media plantilla, cuando se suponía que en verano todo había quedado bien hecho, y ahora resulta que hay que hacer otra operación renove (otra más) en el club, dejándose varias decenas de millones de euros más que saldrán de ese contrato que tanto cacareaba don Ramón y que tanto alegró a River y Boca (y tiene mérito ponerles de acuerdo).

Y por si faltaba algo, no tiene mejor idea que criticar en público (y de qué forma) a sus jugadores. A ver con qué cara les mira ahora. Me pregunto cómo se sale de un charco de esa magnitud.

Por otra parte está el Deportivo. Tampoco entiendo muy bien como el que era el equipo que mejor caía de España se ha convertido en uno de los menos soportados: deudas, líos con jugadores, ex-jugadores y cuerpo técnico, problemas con otros equipos, como este último del Alavés.

Y por último en Barcelona están deprimidos y no saben muy bien lo que pasa, pero al menos han empezado a apreciar las virtudes de Saviola (cosa que, por otra parte, casi toda la afición blaugrana y española ya conocían). Resulta hasta cómico ver cómo los columnistas del Sport que tanto le criticaban (le llamaron pesetero, dijeron que enrarecería el ambiente en el vestuario, etc.) ahora no tienen más remedio que alabar sus excelencias.

Lo dicho, revuelto. Esperemos que el Celta no se me sume a la moda, porque lo veo muy dubitativo.

1 comentario:

El Buen Salvaje dijo...

No me parece justo que, el esfuerzo físico y mental que supone mantener un blog, aunque sea modesto, no obtenga como beneficio ni siquiera un sólo voto en los premios 20 blogs. Así que hoy voy a votar a los blogs inscritos que tengan 0 votos, empezando por el final del alfabeto, que son los que menos votos tienen.

Cuando termine con estos, iré a votar a todos los que tengan 1 sólo voto. Y así sucesivamente.

Así demostraré que mi voto, un voto modesto, vale lo mismo que el de cualquiera.

Esta es mi promesa electoral y mi compromiso con los representantes modestos de la blogosfera (como yo) que se han presentado al concurso del 20 minutos con toda la ilusión del mundo.

Un saludo afectuoso.
http://vivazapatero.blogspot.com/