27.2.07

Caamiña

No sé si es cosa de la falta de atención, de la ausencia de detallismo o que la gente es pasota al cubo, pero muchas veces en esos cartelitos que vemos pegados por las farolas o en escaparates vemos auténticas bastardadas.

Como la que vi esta mañana, dónde se anunciaba una excursión que pasaba por la villa portuguesa de Caamiña, que intuyo se referirá a Caminha, en la desembocadura del Miño y frente a la gallega villa de A Guarda. Bueno, al menos no fue tan terrible como aquel otro que anunciaba una excursión a Valencia del Miño (Valença do Minho).

Peor aún fue el primer cartel de estos del que tengo memoria, que nos invitaba a asistir a Carballiño a la fiesta del pulpo, para "saborear ese delicioso crustáceo" (si no lo pillas, no insistas: no tienes ni idea de biología).

O el cartel que vi el otro día de una inmobiliaria que vendía una casa a extrenar, muy cerca de una pastelería que decía que "ay horejas de carnaval" (curioso caso de "h" migratoria).

O la tienda que hace ya muchos años que anuncia ufana que sus propietarios son especialistas en software y hadware.

Pero bueno, de asnos y erratas también están llenos los libros, como aquel que rebautizó a Sanxenxo como Sangenjo (la traducción correcta hubiera sido "San Ginés") y el que opina con erudición que en gallego "huelga" debería decirse "greve", porque procede del tronco común gallegoportugués. Una pena que los portugueses lo tomaran en el siglo XIX del francés: La place de la Grève (Grava, gravilla) era un lugar de París dónde los ciudadanos se concentraban para protestar contra las autoridades, y eso fue lo que dio nombre a las huelgas en nuestros países vecinos.

1 comentario:

Anónimo dijo...

hoy en el mercado una señora gritaba a pulmón: a 2!,a 2!, a 2!, a 2 EBROS, a 2! jajaja y al cambio, cuantos MIÑOS serían..?