17.12.06

La publicidad (gratuita) del cava

Si hay algo que me revienta de los informativos en navidades (además de esa oda al consumismo que suponen, aunque a veces emitan alguna noticia en tono contrario) es la sempiterna publicidad que le hacen al cava.

Porque, joder, de acuerdo que gracias al piquito de oro de Carod Rovira el año pasado mucha gente lo boicoteó (yo no: nunca consumí) y este año quieran recuperarlo un poco, pero es que en otros años y sin boicot, ya pasaba lo mismo.

Y es que de siempre se han emitido noticias y noticias loando sus propiedades (este año, sin ir más lejos, vi una en Antena 3 hablando acerca del maridaje (un todoterreno según ellos, aunque lo normal es que se use para aperitivos) e incluso para flambear.

Eso por no mencionar que el estreno del anuncio de Freixenet muchas veces lo han dado como una noticia más (no sólo Antena 3).

A ver cuando le hacen una publicidad así a la sidra asturiana, a los vinos gallegos (Ribeira Sacra, Rías Baixas...), a los de Rueda o a los de cualquier otro sitio, incluidos los catalanes, que esos sí que deben estar del omnipresente cava hasta los cojones.

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Que ponga la pasta los de Martin Codax y seguro que toda España lo compra.

Cantro dijo...

He ahí el problema: los demás tienen que pagar, y al cava le hacen la gracieta gratis.

Y siendo España un país tan rico en vinos (algunos de ellos espumosos, como el cava), clama al cielo

Anónimo dijo...

El cava está riquísimo, y a mi personalmente, me gusta cualquiera, por malo que sea, a diferencia del vino, que tiene que ser buenecito para que mi paladar sonría. Entre las muchas imbecilidades que se hacen por esta fechas, publicitar el cava sería de las que menos me molestan con diferencia.
yolijolie

Cantro dijo...

Si yo no digo que el cava sea mejor o peor. Nunca cuestioné su calidad, que a juzgar por lo que dicen los expertos está más allá de toda duda.

Lo que digo es que me aburre que le hagan tanta publicidad gratuita en los informativos cuando hay tantos y tantos vinos (y hay muchos espumosos) en España a los que no prestan la menor atención.

Obviamente hay otras muchas cosas que me fastidian más: las interminables declaraciones de buena voluntad con risita cínica incluida, la publicidad de las colonias (que es de pago y allá cada uno con su dinero) y otras muchas, como las del post de hoy.

Iré desgranando alguna más... ¡seguro!